El rey sin corona, el estadounidense atípico

Para hacer un retrato de Marcus James Brown (West Memphis, Arkansas, 1974) hace falta un libro. Como caben 15 líneas, mejor esta anécdota de Sergio Scariolo, su entrenador dos años en Unicaja: "Un día lanzó a canasta, no tocó ni aro y, sin que nadie se lo sugiriese, salió de la pista e hizo cinco flexiones. Al día siguiente, otros dos jugadores se habituaron a hacerlo. Una semana después, todos los jugadores salían de la pista para hacer cinco flexiones si sus tiros no tocaban aro". Ese era MB (tatuado para siempre en sus brazos), un ejemplo. Un estadounidense atípico, solidario, amante de libros de economía, que cultivó el esfuerzo, ganó títulos en siete países (Francia, Turquía, Italia, Israel, Rusia, España, Lituania). El máximo anotador de la Euroliga se retiró sin ganarla pero se dejó el alma. El día que ganó la Liga con el Unicaja en 2006, mientras todo el equipo se echó a las calles de Vitoria, nadie le localizó. Estaba inmóvil en su habitación del hotel Lakua. Fundido. Héroe de guerra.



