Baloncesto | La intrahistoria

En el templo mágico de la final de 1972

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Lo que hoy se llama Audi Dome, la sala de baloncesto para la sección del Bayern Múnich, (que llegó a jugar en el estadio futbolístico de Grünwald) era en 1972 un templo o santuario mágico: aquí fue, el 9 de septiembre de 1972, la final de los Juegos Olímpicos de Múnich. La final de la cuenta larga, donde la Unión Soviética abatió a EE UU por primera vez: 51-50. Los estadounidenses se negaron a tomar sus medallas de plata, decisión que mantienen a día de hoy. Dijeron haber sido "robados", cuando la selección soviética pudo disfrutar de dos ataques extra en los últimos tres segundos, por decisión del Secretario General de la FIBA, R. William Jones. Tras dos tiros libres de Doug Collins, (49-50) la canasta del hoy fallecido Alexander Belov (en la imagen) sentenció la final en la entonces llamada Basketball Halle, en Sendling-Oberwiesenfeld. Ya en 1978, el Real Madrid de Lolo Sainz ganó aquí la Copa de Europa al Mobil Girgi de Varese.

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados