Michael Jordan lidera el ala más dura de los propietarios
Reunión decisiva en Nueva York en busca del acuerdo


Los 29 propietarios y los representantes de los jugadores de la NBA se sentaron ayer frente a frente en Nueva York, en la reunión número 21 a la busca de hallar vías de un acuerdo que desbloquee el lockout o cierre patronal de la Liga estadounidense. Volvía a estar prevista la intervención del mediador federal, el abogado George H. Cohen.
"La esperanza brota eternamente, es algo que siempre se tiene", fueron las palabras de Billy Hunter, director ejecutivo del Sindicato de Jugadores (Players Association), antes de entrar en la reunión. En efecto, esa esperanza que Hunter preconiza pende de un hilo... si se consideran los movimientos previos al encuentro: se trata de un nuevo pulso.
Los dirigentes de los jugadores (Hunter, Derek Fisher...) han dejado caer que aceptarían el 52% de los ingresos totales de la Liga (BRI), bajando medio punto del 52,5% que han demandado hasta hoy. Tal intención indigna a un bando de jugadores (Pierce, Wade, Howard...), que ha lanzado la idea de una querella para deslegitimar a sus actuales líderes laborales y a la misma Unión sindical. Pero hay un grupo de propietarios que se ha vuelto tanto o más halcón que esos jugadores. Y ese grupo lo lidera Michael Jeffrey Jordan...
Charlotte.
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Jordan compró los Charlotte Bobcats por 275 millones de dólares... y está perdiendo dinero, como una quincena de propietarios en pequeños mercados. "Créanme: si algo no le gusta a Michael es perder dinero. No cesa de hostigarnos para que busquemos medios de reducir las pérdidas", opina Fred Whitfield, presidente y consejero delegado en Charlotte. Desde hace décadas, Whitfield es uno de los mejores amigos de Jordan.
Cuando el lockout de 1998, Jordan, que acababa de terminar contrato con los Chicago Bulls, espetó a Abe Pollin, entonces propietario de los Washington Wizards: "Si usted como propietario no puede sacar beneficios, usted debería vender su equipo". Daba pistas. Pollin, ya fallecido, contrató a Jordan como jugador en 2001. La cifra mágica del acuerdo parece pasar por dejar el 51% del BRI a los jugadores. Pero este Jordan no quiere darles ni el 50%. A ver...



