Baloncesto | Las tablas de Daimiel

El Madrid decide vivir aquí y ahora

Primero llegó Rudy y, ahora, Ibaka. Ambos se irán, pero hasta entonces el Madrid vuelve a sentirse grande.

Actualizado a

El presente de un grande.Decía Flaubert que el futuro nos tortura, el pasado nos encadena y por eso se nos escapa el presente. Las cosas como son, el Madrid ha pasado a ser el equipo de Rudy e Ibaka. La ilusión se compra y se vende, sí, pero su volumen es inmanejable e irrefrenable. El club blanco quiere vivir la sensación del grande de Europa que fue y que no permitía que se pusiera el sol en la localización de sus trofeos. Se es grande ganando y te acercas a serlo con los mejores jugadores del continente. La apuesta por los NBA con cláusula es indiscutible en la explotación del presente. Si la situación se revierte, habrá que acertar en las soluciones. Ya dijo Lennon que algunos están dispuestos a cualquier cosa menos a vivir aquí y ahora.

Noticias relacionadas

Rudy, quédate. Se lo piden a gritos, pero Rudy tiene dos contratos y firmó el primero en la NBA. Su nivel actual confirma la incomprensión sufrida en Portland­. Debiera haber pocas opciones de que Rudy se quede cuando le reclamen desde Dallas para empezar. Únicamente queda comprobar la longitud de la espina clavada con su actual cartel allí y si otra temporada con asterisco (más densa que de costumbre, preparación, lesiones...) le aumenta minutos e importancia en el reino de Cuban.

Compromiso generoso.Antes de juicios más complejos habrá que agradecerle a Pablo Laso el camino de la estética, la manga ancha táctica y la concesión del permiso para que, por ejemplo, en un gran partido de Euroliga puedan tener once y 13 tiros respectivamente tus dos aleros pequeños. Este Madrid parece no sólo preocupado por ganar sino por acercar más este producto en crisis a su gran afición potencial.

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados