Nowitzki: directo a la cima desde la segunda alemana
En 1996, el Barça quiso ficharle pero se lo impidió su padre.


Un nombre bastante español pudo unir decisivamente en 1996 los destinos de Pau Gasol y Dirk Nowitzki: Agustín Cuesta, exjugador del Licor 43 (con Quim Costa, Manel Comas, Mike Phillips...), después técnico de la cantera del Barça y pieza decisiva en la formación de Gasol, en Cornellá. En los veranos de 1995 y 1996, Cuesta recomendó al Barcelona el fichaje de un chico alemán que le había impresionado en ciertos campus veraniegos: un tal Dirk Werner Nowitzki.
La estructura técnica azulgrana, liderada por Aíto García Reneses, vio con buenos ojos la idea de Cuesta: Aíto ha cubierto de elogios a Nowitzki desde aquellos lejanos veranos de los 90: "Siempre que le veía pensaba que podía ser uno de los mejores jugadores del mundo". Charles Barkley decía exactamente lo mismo. Y, ¿qué razón hubo para que Dirk no acabara junto a Aíto, Pau y Navarro? Pues que, a aquellas alturas, y desde 1994, la familia Nowitzki ya estaba alertada por Hölger Geschwindner del fabuloso potencial del chico. Geschwindner, muy amigo de militares americanos, insistió al padre, Joerg Nowitzki, en que el futuro de Dirk estaba en la NBA, directamente y sin escalas desde la segunda división alemana (Würzburg). Además, el servicio militar alemán, la Bundeswehr, esperaba a Dirk.
Rumbo a EE UU.
Noticias relacionadas
Cuando se acabó la Bundeswehr, Dirk Nowitzki fue elegido con el número nueve del Draft NBA de 1998. Lo eligió Milwaukee Bucks... por sugerencia de los Mavericks, que habían seguido a Dirk a través de su ojeador internacional, Donnie Nelson. Los Mavs eligieron con el número seis a Robert Tractor Traylor... y lo mandaron a los Bucks a cambio de Nowitzki y Pat Garrity, en una operación que también incluyó a Steve Nash. Jugarreta del Destino: sólo días antes de estas series finales de la NBA, Traylor ha sido hallado muerto en Puerto Rico, donde jugaba por un puñado de dólares...
Y, entre 1998 y 2011, 13 años han volado en secuencia fulgurante: Geschwindner no dejó de pulir y coordinar el diamante que encontró en Würzburg. Nowitzki, cada vez mejor jugador y bon vivant, lo ha ido ganando todo, excepto con la Selección alemana, a la que sí guió a los podios del Mundial 2002 (bronce), Eurobasket 2005 (plata). Dirk ha sido MVP de todo. Conquista el anillo como jugador-franquicia: ¿el mejor europeo de siempre...?



