Chicago-Miami: los dos mejores, la final del Este
Los Bulls pasan con una paliza a los Hawks; empiezan el domingo


"El sudor del playoff es diferente que el de la 'regular season', sentencia LeBron James en 'Sports Illustrated' poco antes de la petición de perdón a los 'fans' de Cleveland y de los Cavaliers que 'King James' hizo... poco después de despojar a los Boston Celtics de su título del Este, en la noche del miércoles. OK. James ya puede prepararse para empezar a sudar los playoffs por todos los poros en una serie, la final de la Conferencia Este, de la que (visto lo visto) saldrá el gran favorito para el título de la NBA 2010-11. Los Bulls remataron su particular incendio de Atlanta con un demoledor 73-93 a los Hawks en el Philips Arena de la capital de Georgia. Total, 4-2... y primera final de Conferencia para los Bulls desde 1998, último título NBA de la franquicia, en el último año de Michael Jordan en el equipo.
Esta final del Este empieza el domingo en el United Center de Chicago y enfrenta a los dos equipos con mejor balance en la temporada regular 2010-11... con barrida de Chicago en sus duelos 'cara a cara': 3-0 para los Bulls. En esos tres partidos, Derrick Rose y Dwyane Wade promediaron 29 puntos. LeBron se perdió el primero, por un esguince de tobillo (esa noche, en enero y en Chicago, también se lesionó Chris Bosh), y promedió 27,5 puntos en los otros dos. El campeón del Este dispondrá, inexorablemente, de la ventaja del campo en la eventual final ante los Dallas Mavericks... o los Thunder... o los Grizzlies: hoy se disputa en Memphis el sexto Grizzlies-Thunder, agonizante semifinal del Oeste con los Thunder en ventaja de 2-3 y los Grizzlies obligados a ganar para no irse de vacaciones. "Hemos sido demasiado irrespetuosos con los Grizzlies al jalear como hicimos nuestras canastas de los últimos momentos en el quinto partido; fuimos demasiado 'vacilones'; eso no se hace cuando se va ganando por más de 20 puntos, como hacíamos nosotros; no hemos hecho nada aún, y ojalá no tengamos que llevarnos una lección", es la crítica de Kendrick Perkins, pívot de los Thunder (famoso ex'celtic') cuando los Thunder llegan a Memphis para ese sexto y 'pivotal' partido. El quinto terminó 99-72 para los Thunder, en el hirviente Oklahoma City Arena y, en efecto, los Grizzlies esperan en Memphis con las garras afiladas para defender su guarida hasta el final. Mientras, en Boston y San Antonio, Celtics y Spurs ya silabean esa palabra mágica: 'Rebuilt', reconstrucción. En Indianapolis, Larry Bird ha sido confirmado como presidente de los Pacers. A su vez, Larry piensa 'reconfirmar' (casi como 'retwittear') a su buen entrenador-jefe Frank Vogel Y, ¿estará Doc Rivers en Boston para pilotar esa presunta reconstrucción de los 'Celts' o la verá desde Los Angeles, mientras empieza a mover el banquillo de los Lakers? No es mala pregunta.
El sexto Hawks-Bulls, en Atlanta, no dio mucho de sí. Los Bulls galoparon a conciencia desde el primer cuarto (18-28), para llegar al descanso con 35-45. Después, ganaron los dos cuartos de la segunda mitad del partido para sellar el 73-93 que valía el 4-2. Los Hawks apenas se acercaron algo hacia el final del tercer cuarto, 51-65, en una pequeña rachita de Joe Johnson (19 puntos, el único triple para Atlanta) y Josh Smith (18), pero los Bulls respondieron con un parcial de 0-5, ese tercer cuarto acabó en 53-70... y asunto liquidado: los Bulls ya esperan a Miami en la final del Este.
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"Será una batalla entre los dos mejores equipos de esta Liga, que ya estamos esperando ansiosamente; pienso que vamos a disfrutar todos", prometió el MVP Derrick Rose, autor de 19 puntos y 12 asistencias para los Bulls en este sexto partido. Lo que decidió la serie ante 19.379 espectadores en el Philips Arena (con muchísima afición de Chicago) no fue la actuación de Rose... ni los 23 puntos más 10 rebotes de Carlos Boozer. No: fue la defensa de los Bulls, que redujo a los Hawks a un ínfimo 36,5% (27/74) en tiros de campo, con un lastimoso 1/11 en triples. Esta vez, el buen base 'hawk' Jeff Teague se quedó en cuatro puntos. La fuerte defensa 'bull' en el perímetro ("esta vez sí tuvimos intensidad", asumió Tom Thibodeau, entrenador de Chicago) forzó 12 pérdidas de balón a los Hawks, mientras Chicago pasaba brillantemente: 34 asistencias por diez pérdidas... y tiraba con mucha puntería: 53,2%, (41/77), aunque con un escaso 3/13 en triples. No hizo falta mucho más a los Bulls, que incluso empataron en rebotes (35-35) con los Hawks: 13 rechaces de Pachulia y sólo cuatro de Al Horford (siete puntos), a quien las críticas de Josh Smith han amargado el final de temporada. Thibodeau criticó los alardes teatrales de Pachulia en las faltas ("el problema es que, a veces, saca partido de esas pantomimas") y puede decirse que los Hawks, que empezaron ganando la serie en el United Center de Chicago, han terminado acusando más de la cuenta la baja del buen base Kirk Hinrich, con rotura de fibras en el muslo de la que no pudo recuperarse a tiempo.
"Ya miramos sólo a los Heat", concluyó Carlos Boozer en el mismo vestuario del Philips Arena. "Tenemos mucho trabajo que hacer" replica LeBron James, desde Miami. La final del Este enfrenta directamente a los dos mejores equipos de la NBA 2010-11... y a los dos mejores ejecutivos de la temporada: Pat Riley (Miami) y Gar Forman, el 'general manager' de los Bulls. "Este premio es inmerecido en lo que a mí se refiere; debería haberse concedido a la entera organización de los Bulls, por lo que han sido capaces de construir", ofrece, elegantemente, Riley, el hacedor del 'showtime' de los Lakers de Magic Johnson... y el supremo patrón de estos relampagueantes Miami Heat de King James, Wade y Bosh. Ventaja de campo, Chicago. Ventaja de clase, Miami... y Pat Riley.



