Boston y Chicago no ceden en su lucha; cae Tim Duncan
El pívot de los Spurs, con fuerte esguince de tobillo.


Cuando el final de la 'regular season' (13 de abril) se echa ya encima, rotulado con lápiz rojo bajo la grave amenaza dell 'lockout', los San Antonio Spurs sufrieron un duro golpe en mal momento. Sólo dos días después de haber sentado a Tim Duncan con la sarcástica excusa oficial de que era "demasiado viejo", los Spurs perdieron a Timmy por una razón algo más seria: un fortísimo esguince de tobillo a los cuatro minutos del Spurs-Warriors, justo cuando Duncan acababa de anotar su segunda canasta del partido. Al finalizar la acción de tiro, Tim intentó evitar el pie del pívot 'warrior' Ekpe Udoh. Pero Duncan aterrizó mal y, de inmediato, cayó de costado, echándose mano al pie izquierdo entre gemidos. Fue trasladado al vestuario, bajo la inquieta mirada de su entrenador, Gregg Popovic ("no pensaba en flores ni en chupa-chups"). Los Rayos X descartaron fractura ósea, pero la impresión de Antonio 'Dice' McDyess, uno de los mejores amigos de Duncan fue esta: "Tim pensaba que se había roto el pie. Felizmente no es así, pero es algo severo que le va a dejar al menos dos semanas sin jugar".
Con Tiago Splitter (diez puntos, 14 rebotes) haciendo 'de' Duncan, los Spurs galoparon... justo como a punta de espuela, hasta su victoria número 57 (57-13), metiéndole el bisturí a los Warriors: 111-96, 28 puntos de Manu Ginóbili (4/9 en triples) y 17 de Tony Parker, ambos entristecidos y motivados por la caída de Duncan. La defensa y velocidad 'spur' anuló al dúo dinámico de los Warriors, Ellis-Curry, que escasamente agruparon 18 puntos (10+8) con un paupérrimo 7/21 combinado (4/13 y 3/8). El citado Ekpe Udoh fue el 'warrior' más anotador : 15 puntos. Con 96-69 al final del tercer cuarto, no había mucho más que decir, salvo consultar con los médicos sobre el pie de Duncan.
En el Este seguía el duelo cara a cara por el liderato. Boston y Chicago alcanzaron su victoria número 50, para un empate total: 50-19. Los Bulls sabían que los Kings eran un buen banco de pruebas y ordenaron la reaparición de Carlos Boozer, ya con el tobillo listo. Ante 21.873 espectadores en el United Center, la paliza a los Kings fue de época: 132-92. Chicago anotó al menos 30 puntos en cada uno de los cuatro cuartos (34-30-34-34) y tuvo a ocho jugadores en 11 o más puntos, con 18 para Rose (ocho asistencias) y Kyle Korver. Boozer regresó entonado: 16 puntos y cinco rebotes en 25:34. Marcus Thornton (25) fue el mejor de los abochornados Kings "Vamos día a día, cada partido a su tiempo", dijo Rose. Día a día, los Bulls se aproximan a las 60 victorias, lo nunca visto en Chicago desde 1998, aquellos últimos días del halcón Jordan, cuando el equipo acabó 62-20.
Los Bulls no se escapan en el liderato porque los Celtics combatieron a última sangre ante los Knicks, en el Garden y en ambiente de playoff: 86-96 (y 50-19) para Boston tras una verdadera batalla en la que los 'celtics' Troy Murphy y Ray Allen vieron sangrar nariz y cabeza (Allen junto a su madre, sentada con Spike Lee). Glen Davis se fue al suelo tras un codazo de Melo Anthony, quien a su vez también sufrió un corte sobre el ojo. En el descanso, los Knicks (con el inexplicable Turiaf de pívot titular) mandaban por 51-37 y Glen Rivers aulló a los jugadores de Boston en en el vestuario del Garden, llamándoles 'blandos' e 'indignos de vestir la camiseta de los Celtics", confesó el mismo Kevin Garnett.
La bronca de Rivers fue como un latigazo para sus hombres... y un azote para los Knicks, maniatados en la segunda parte por la defensa de Boston, la mejor de la NBA: 35-59. Melo Anthony (22 puntos) y Amaré Stoudemire (16, 11 rebotes) no fueron capaces de anotar un solo tiro en el último cuarto. A 7:26, los Knicks aún ganaban por 82-73, tras tiro de Billups (21 puntos), pero ahí llegaron los Celtics con un parcial de 0-13: 82-86, a 4:20. Los Knicks ya no volvieron a ir por delante, se detienen en el 50% (35-35) y se alejan un paso más de los Sixers, sextos del Este. Garnett (24 puntos en 10/15, 11 rebotes), Pierce (21 puntos), Allen (15) y Rondo (13, con 12 asistencias) lanzaron a los Celtics que dominaron 48-38 en rebotes... mientras Shaquille O'Neal hacía pedales en una bicicleta estática.
En los otros partidos había cosas que aclarar rumbo a los playoffs: en Memphis, los Grizzlies (39-32) asestaron un buen zarpazo a Utah Jazz (103-85), en defensa de su octava plaza del Oeste. Los Jazz (36-35) se alejan ya inexorablemente, golpeados por 19 puntos y 13 rebotes de Zach Randolph al frente de un grupo de siete 'grizzlies' en diez o más puntos... y con Marc Gasol en 11 puntos (4/9) y seis rebotes en 20:27. En rebotes, 40-30 para Memphis. Gay sigue lesionado 'indefinidamente', pero los Grizzlies lo tienen cada vez mejor. Utah tiró fatal en triples (3/12) y sólo puede salvarse un discreto Millsap: 15 puntos.
En Newark, los Pacers (31-40) también defendían exitosamente su octava plaza del Oeste ante los desinflados Nets: 98-102, con Hibbert (24 puntos, cinco rebotes), Granger (20 puntos) y Darren Collison (15 y 12 asistencias) al timón de los Pacers. Ya con todo hecho, los Nets (22-47) dejaron que combatieran Brook Lopez (20 puntos), Gaines (18) y Humphries: nueve y 17 rebotes).
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Los turbulentos Magic de Stan Van Gundy pasaron por Cleveland sin mayor problema: 86-97, con 28 puntos y 18 rebotes para Superman Howard, 22 puntos de Brandon Bass... y 18 de Hickson para los Cavs, abismados en 13-56.
Al fin, en Denver, los Nuggets abusaban de los Raptors: 123-90. Nueve puntos y siete asistencias de Calderón (4/8) y 20 puntos de Bargnani se diluyeron ante la avalancha 'nugget': 72-44 en el descanso y siete hombres más allá de 11 puntos, capitaneados por Ty Lawson: 23. Los Raptors perdieron 21 balones, los Nuggets rebotearon más y mejor (52-41), y todos tienen una sensación bastante pastosa: el 'lockout', el cierre patronal de la NBA, se antoja cada vez más inevitable.



