Los Celtics remueven la NBA... y caen en Denver
Un triple de Deng abatió a Miami en Chicago.


Sólo dos partidos, Chicago-Miami (93-89) y Denver-Boston (89-75) ofreció una noche NBA. Los verdaderos duelos se habían jugado por la mañana en las mesas de los despachos, por vía de 'emails' y llamadas telefónicas. Lo esperpéntico fue que Memphis (que recupera a Shane Battier y manda a Houston al semipivot tanzano Thabeet) se quedó sin cerrar el traspaso de Mayo a los Pacers... por haber pensado que el horario de cierre (15:00 horas) se correspondía con la hora central de EE UU, CST, la hora de Memphis; en realidad las oficinas de la NBA se habían cerrado a todos los efectos una hora antes, a las 15:00 horas, hora del Este, ET, en Nueva York. El traspaso de Mayo a Indiana, a cambio de Josh McRoberts quedó en el limbo. Y atención a Howard, cuyo disgusto en Orlando crece cada día. Pasaron tantas cosas...
En Denver suelen pasar muchas cosas, en efecto, pero no se veía probable rematar a los Celtics, por diezmados que llegaran, con un 16-0 de parcial. Pues así fue. Un pulso igualadísimo entre Nuggets y 'Celts' (37-36, descanso) estaba en 73-75 para Boston (tras triple de Pierce) a falta de 6,05. Ese triple de Pierce fue la última canasta de Boston (ya a sin todos sus traspasados), en la frenética noche del Pepsi Center. Un triple del ex 'knick' Wilson Chandler (16 puntos) abrió la remontada de los Nuggets y el abismo para los Celtics, que ya no volvieron a anotar y fallaron sus ocho últimos tiros a canasta. Cinco puntos de Afflalo (en total, 13) y ocho de Kenyon Martin, que cerró con un triple a falta de 10,7 segundos, sellaron la fosa de los Celtics. Martin se alzó sobre todos: 18 puntos, 10 rebotes. Cinco 'celts' anotaron 10 o más puntos, pero el que más, Pierce se quedó en 17. Boston tiró fatal y eso le costó el partido: 30-77, 39%.
Antes del colapso en Denver, los Celtics removieron la Liga y dejaron caras de asombro, al desprenderse de su pivot más duro, Kendrick Perkins, enviado a Oklahoma City junto a Nate Robinson, a cambio de Jeff Green y Nenad Krstic. También dejan Boston (a cambio de rondas de 'draft' más algún dinero) otros tres hombres: el lesionado Marquis Daniels (a Sacramento) el 'rookie' Harangody y el pivot turco Erden: estos dos, a Cleveland. Esto deja a los Celtics sólo con los dos ilustres veteranos O'Neal, Shaquille y Jermaine, como verdaderos pivots. Shaquille está en su mansión de Orlando: la idea es rebajar allí (?) algunos de los 160 kgs. que ahora maneja. Con el tendón del sóleo muy tocado, y el de Aquiles bajo sospecha, no es aconsejable que Shaq reaparezca antes de que adelgace (?) algo de semejante tonelaje. Y Perkins (quizá, la clave es que recientemente se había negado a renovar contrato) era el hombre cuya ausencia por lesión había hecho tanto daño a los Celtics en el último partido de las finales 2010... según los mismos Celtics. "Los Lakers aún no nos han ganado con todo nuestro equipo titular", dijo entonces Doc Rivers. "Robinson y Perkins se van a Oklahoma sin haber perdido una serie de playoff; por lo demás, los Celtics sabrán lo que quieren', aguijoneó ayer Phil Jackson, con todo el sarcasmo.
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Además, Michael Jordan mandó a Portland al 'bobcat' Gerald Wallace (a cambio de Joel Przybilla), para ahorrarse dinero: esto puede amenazar algo los minutos de Rudy Fernández, pero, en realidad, Wallace juega más cerca del aro, y los Blazers pueden, definitivamente, rotar y apostar por LaMarcus Aldridge como pivot-pivot. Se verá. En Dallas, Mark Cuban, el controvertido propietario de los Mavericks, clamaba contra la llegada de Carl Landry a los Hornets (equipo embargado técnicamente por la Liga) a cambio de Marcus Thornton. "Esto va más allá del simple error, es algo peor", clama Cuban.
Entre todo esto (y entre que la llegada de Melo Anthony dio a los Knicks ante Milwaukee su mayor 'rating' televisivo desde 1995) fueron desplegándose las dos grandes citas de Denver... y Chicago. En el United Center de Chicago, 23.024 espectadores rugieron cuando, a 16 segundos del final, Luol Deng conectó un triple que rompía el 89-89 entre Bulls y Heat. Derrick Rose sirvió a Deng el pase que rompió un partido igualadísimo (44-53 para Miami en el descanso, 71-67 para Chicago al final del tercer cuarto), gracias a que Wade (34 puntos) hizo un 'flash' al centro para ayudar a LeBron James en la defensa sobre el mismo Rose (26 puntos, 9/24 en tiros, seis asistencias). A falta de 36,8 segundos, James (29 puntos, 10 rebotes) había empatado a 89 tras canasta con tiro adicional. El tiro limpísimo de Deng valió el 92-89. En el siguiente ataque de Miami, el triple de LeBron ni tocó aro, Kyle Korver (siete puntos) recibió falta tras el rebote y, con un tiro libre, estampó el 93-89 definitivo. "Sabía que Derrick iba a hacer la jugada correcta, le estaba esperando", dijo Deng: 20 puntos, 10 rebotes. "Había que cortar la entrada de Rose y forzarles a intentarlo de otro modo. El pase de Rose a Deng fue un pecado; para ganarnos, tenía que ser con un triple desde lejos", analizó Dwyane Wade. En realidad, el pecado capital de Miami fue la desaparición de Chris Bosh: 1/18 en tiros, 17 fallos y siete puntos, cinco de tiros libres. "Es frustrante pensar que podíamos haber ganado sólo si yo hubiese tenido dos o tres fallos menos", razonó Bosh. El rebote también contó lo suyo y ahí gobernaron los Bulls, con 53-39 en capturas bajo el aro, nueve rebotes para Boozer (más 16 puntos) y ocho para Joakim Noah: siete puntos. Chicago (39-17) y Miami (42-16) van 1-1 en esta temporada. Ahora les toca verse de nuevo el 6 de marzo... en Miami.



