Los Lakers conquistaron Boston: 86-92
Decidió Bryant, cae Dallas y Jordan se entrenó con los Bobcats.

Con 47-32 para los Celtics en el minuto 20 y el TD Garden hecho un volcán tras el récord de triples de Ray Allen ( total de 2.561, con su segundo triple del partido, en el primer cuarto)... Los Angeles Lakers parecían otra vez rumbo al matadero o al patíbulo. Esta vez, no. En Boston, no. Desde ese 47-32, los Lakers golpearon con un parcial de 39-60 que claveteó el ataúd de unos doloridos, diezmados Celtics. Y con el 86-92 final, los Lakers se imponían en Boston en 'regular season' por tercer año consecutivo. En la segunda parte, la defensa de los campeones de a NBA redujo el acierto de tiro de los Celtics al 28,9% y todo quedó en las manos de Kobe Bryant, la mano que mece la NBA y que asestó la puntilla con el sello de su héroe, Michael Jordan: 20 puntos en el segundo tiempo, con un tirón decisivo de cuatro canastas vitales en los últimos 4:51, de 79-82 a 84-92. En ese tramo de tensión crucial, Pau Gasol fue el único otro 'laker' que anotó. Las posibilidades de Gasol de ser titular en el 'All-Star Game' de la próxima semana crecen por momentos, casi tanto como sus opciones para decidir jugar el Eurobasket de Lituania.
Con las camisetas amarillas de los años 70, los Lakers controlaron el rebote (47-36) y pasaron a gobernar el juego con un golpe de autoridad al regreso del descanso (53-45, Celtics). "Para que los Lakers ganen, Kobe Bryant debe tomar el mando!", había 'tweeteado' Magic Johnson. Hecho: en menos de dos minutos, un parcial de 0-10 puso a los Lakers en el puente de mando (53-55), con triple de Fisher, dos puntos de Gasol... y cinco de Bryant, decidido a reinar. En el primer tiempo, los Celtics ya se habían quedado sin su pequeña bujía Nate Robinson, con un golpe en la rodilla. A partir del 53-55, los Lakers fueron estrangulando en Boston a unos Celtics más y más abrumados con el paso de los minutos, y con problemas de faltas en Allen y Wafer, que perseguían a Kobe. A 51 segundos del fin del tercer cuarto, un palmeo de Lamar Odom tras fallo de Pau Gasol abrió la primera brecha (67-72)... y la segunda brecha: al girarse, Odom colisionó con Gasol, que iba al rebote. Odom tuvo que irse al banquillo y regresó con un vendaje en la frente (luego recibió puntos de sutura)... para abrir el último cuarto con un triple decisivo: 68-75.
Este margen permitió a Phil Jackson reservar a Bryant, Gasol y Fisher hasta el minuto 43 (79-82, tras canasta de Rondo). A falta de 5:04 regresaron los tres. Y Kobe relampagueó en tres canastas sensacionales que firmaban el 79-88, a falta de tres minutos. Rondo y Davis acortaron (83-88), pero, a 1:43, con tres 'celtics' volcados sobre Bryant, Kobe vio a Gasol solo bajo, le asistió... y Pau selló el 83-90: la sentencia. Aún habría un tiro libre de Rondo, otra gran canasta de Bryant en el último minuto, el tiro de gracia, y dos puntos finales de Allen. Los Lakers ni siquiera jugaron la última posesión. Kobe acabó con 23 puntos y cinco asistencias. El mejor jugador de la NBA apenas quiso hablar del récord de Ray Allen, con quien se abrazó. Kobe lanzó un reto al aire derrotado de Boston: "Este es uno de los mejores ambientes, si no el mejor, para jugar en la NBA y esto demuestra que muchas veces no hay que escuchar a los críticos". "Nos vemos en junio" dijo a Kobe un guardia de seguridad del TD Garden. Pau Gasol cerró con 20 puntos, 10 rebotes y cuatro asistencias en 37:19. Lamar Odom (10 puntos, 12 rebotes), el 'no traspasable' Bynum (18 puntos, nueve rebotes) y Shannon Brown (12 puntos) dieron la talla. Allen facturó 20 puntos (8/18), incluído ese triple de récord que le hizo abrazarse con su madre y con el propio Reggie Miller, que comentaba para la TNT. Paul Pierce ("no hay excusas: tuvimos 15 puntos de ventaja con cuatro 'All Stars en pista") no estuvo muy enfermo: 15 puntos. Rondo despachó 12 puntos y 10 asistencias. Garnett, 10 puntos y 11 rebotes. Los Lakers ya han dormido en Nueva York: hoy les aguardan los Knicks. Y repiten el domingo, en Orlando... cuando los Celtics reciben a Miami, con el liderato del Este en juego.
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La noche se redondeó para los Lakers con la derrota agónica de Dallas en Denver: un tiro sobre la bocina de Arron Afflalo cortó la racha de diez victorias de los Mavs, que ganaban por 110-118 a 2:51, tras remontar el 33-19 para Denver del primer cuarto. Triples de Melo Anthony (42 puntos, 17/25 en tiros, 92 puntos en dos partidos) y el mismo Afflalo (24 puntos) cercaron a los Mavs, con la ayuda de Billups (30 puntos). Dirk Nowitzki (16 puntos) falló un par de tiros libres decisivos y la canasta de Afflalo hundió a Dallas y desató el delirio en el Pepsi Center de Denver: 121-120. Los Lakers cazan a los Mavs en el segundo puesto del Oeste: los dos van en 37-16.
En la noche que también contempló el adiós de Jerry Sloan como entrenador de Utah Jazz, tras más de 22 años en el cargo (le sustituye Tyrone Corbin, entre el asombro general), pasaron otras cosas: nada menos que Michael Jordan (con la camiseta naranja del tercer equipo) estuvo entrenándose como un jugador más de 'sus' Bobcats, a una semana de cumplir 48 años. MJ sembró el pánico entre gente como Gerald Wallace y Augustin. "Aún tiene 'eso', él es quién es", avisó Wallace. Y en Phoenix, los Suns abusaron de los Warriors: 112-88. Steve Nash (18 puntos, 11 asistencias) también demostró que aún es quien es ante jovencitos tan lanzados como Monta Ellis, limitado a ocho puntos y 4/13 en tiros. Los Suns aún piensan en los playoffs del Oeste. Soñar es gratis, es fácil: en Boston, sin ir más lejos.



