Miami Heat estrelló su racha ante los Dallas Mavericks
Rudy, 17 puntos en el triunfo de Portland ante los Bucks.

El 27 de noviembre, en Dallas, ante los Mavericks, Miami Heat había perdido por última vez (106-95) antes de una racha de 12 victorias consecutivas. Y el 20 de diciembre, en el American Airlines Arena de Miami, Dallas volvió a tumbar a los Heat (96-98) y cerró la racha. Miami se queda en 21-9 y los Mavericks, que ganan 14 de los 15 últimos partidos, ya navegan en un gran 22-5.
Dirk Nowitzki lideró a los Mavs con 26 puntos (8/21 en tiros) y nueve rebotes, pero el hombre decisivo fue Jason Terry, que logró todos sus 19 puntos en los últimos 11 minutos, incluido el triple que alejó definitivamente a Dallas: 85-89, a 1:25, tras horrible error de Nowitzki. Miami ya sólo llegó hasta 90-91. Cuando Wade (22 puntos, partido número 500) estampó el triple que cerró el partido, LeBron James ya estaba yéndose de la pista. James se despidió con 19 puntos (como Chris Bosh) pero la defensa zonal de Dallas le dejó a cero en el primer tiempo... que aún así acabó con 44-43 para Miami.
Dallas resistió parciales de 17-0 en el primer tiempo y de 13-0 en el tercer cuarto, donde los Mavs habían arrancado con una galopada de 2-14. Marion (13) y Chandler (10) dominaron los rebotes: 48-44 para Dallas, con LeBron (10) como líder reboteador de Miami. "No me preocupan mucho las rachas, sino jugar un baloncesto sólido y ganar todos los partidos que pueda", subrayó Rick Carlisle, entrenador de Dallas: típico análisis de la estoica escuela bostoniana en la que creció Carlisle. Miami juega el jueves en Phoenix, antes de la cita estelar del sábado, en Los Ángeles, ante los Lakers.
En Cleveland, Jerry Sloan sumó con Utah Jazz su triunfo número 1.210 como entrenador en la NBA, igualando a Pat Riley. Sloan ya sólo tiene delante a Don Nelson (1.335) y Lenny Wilkens (1.332). Fue un cómodo 90-101 de los Jazz sobre los Cavs basado en que cinco jugadores de Utah anotaron un mínimo de 16 puntos, bajo la guía de CJ Miles (22) y Deron Williams: 17 puntos, 10 asistencias. Además, superioridad de los Jazz en rebotes: 44-34. 29 puntos de 'Boobie' Gibson para Cleveland no paliaron el mal partido de tiro de Mo Williams: 10 asistencias, pero 16 puntos con 5/15 en tiros. En Indianapolis, ante los Hornets, Danny Granger logró 27 puntos para los Pacers (8/22), pero fue un fallo de Granger, sobre la bocina, lo que generó el palmeo decisivo de Mike Dunleavy: 94-93 para los Pacers, en terrible noche de tiro del pívot Hibbert: dos puntos, 1/10. Okafor, el hombre alto de los Hornets, dominó a Hibbert y amasó 19 puntos y 15 rebotes, pero cinco triples de James Posey en 13 minutos (15 puntos, 5/7 en triples) mantuvieron con vida a los Pacers hasta el palmeo final de Dunleavy (ocho puntos).
Los equipos de los traspasos, en dientes de sierra: en Washington, los Wizards acribillaron a unos Bobcats en caída libre: 108-75. Sin Rashard Lewis (ni John Wall) los Wizards disfrutaron de cinco jugadores en diez o más puntos, con Nick Young (21) al frente, además de los 18 puntos y 11 asistencias de Kirk Hinrich. Stephen Jackson fue el máximo anotador de los Bobcats con unos ínfimos 13 puntos. Y en Atlanta debutaban los fichajes de Orlando Magic, pero sin suerte. Fue un cómodo 91-81 para los Hawks, desde el 20-14 del primer cuarto: la más baja anotación de los Magic en un cuarto en esta temporada. 24 puntos y 11 rebotes de Al Horford lideraron a los Hawks. Horford se regodeó y dijo que Orlando le había parecido "el equipo de siempre, dependiente de Howard". Y tan dependiente: Howard firmó 19 puntos y 20 rebotes, pero con 6/14 en tiros. Los nuevos de los Magic, discretitos: nueve puntos de Richardson, ocho de Turkoglu... y diez de Arenas, en un espesísimo 2/11 en tiros. Los Magic han perdido seis de los siete últimos. "Habrá que seguir ajustando el equipo", dijo Stan Van Gundy. Qué remedio.
En el Rose Garden de Portland, Rudy Fernández volvió a ser reserva, pero no dejó de jugar bien: 17 puntos (7/14, 2/7 en triples) y siete asistencias en 38:36 minutos. Hubo paliza de los Blazers de Rudy a unos Bucks que se han quedado sin Brandon Jennings (fractura en el pie izquierdo), al menos hasta febrero de 2011. Total, 106-80 para Portland, sin Camby ni Roy, pero con LaMarcus Aldridge (29 puntos y 19 rebotes) hecho un martillo. LaMarcus redujo a Bogut (cinco puntos, cinco rebotes) a poco más que cenizas, y eso que Bogut lidera la Liga en tapones: 3,0. Los carbonizados Bucks repiten hoy en Los Ángeles, ante unos Lakers que no quieren ni oír hablar de la rodilla de Bynum: "No sé que le pase nada... va entrenándose bien, y si le duele o se cansa tras tanto tiempo sin jugar, es algo normal", razona Phil Jackson.
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Los Spurs, líderes absolutos, siguen cosechando muescas (nueve victorias seguidas) y ya están en 24-3 tras el 118-110 a los Suns. Jared Dudley (27 puntos) y Steve Nash (17 puntos, 10 asistencias) fueron demasiado poco para frenar la carga de los Spurs: seis jugadores en dobles dígitos de anotación, con 20 puntos, 15 rebotes y tres tapones para Tim Duncan... y 22 puntos de Gary Neal. Un devastador tercer cuarto (40-24) sentenció para los Spurs, implacables pese a las bajas de George Hill y Tiago Splitter. Ojo a las próximas giras de los Spurs, que deben jugar ocho partidos lejos de San Antonio en enero... con otras nueve salidas en febrero.
Al fin, los Rockets sacudieron la badana a los Warriors en Oakland: 112-121, pese a la avalancha de Monta Ellis, la ametralladora ligera de los Warriors: 44 puntos, (15/20 en tiros, 3/4 en triples). Pero los Rockets se adueñaron del rebote (45-35) y apuntillaron con cinco hombres en 12 o más puntos: 30 para Kevin Martin y 20 para Scola, sin Aaron Brooks ni, claro, Yao Ming. Houston ya está en 13-15. El cierre vino en Los Ángeles, donde los Clippers sometieron a los Timberwolves: 113-90. Eric Gordon (36 puntos) tiroteó a los Wolves, que no tuvieron al mejor Kevin Love: 12 puntos, 10 rebotes. Pero Love tuvo enfrente a Ryan Gomes y Blake Griffin que calcaron cifras idénticas: 22 puntos y 10 rebotes en 35 minutos. Los Clippers van en racha de tres victorias: en Los Ángeles, cualquier sueño puede hacerse realidad.



