El Real Madrid vuelve a naufragar en su isla maldita
Taurean Green fue el verdugo de los pupilos de Messina gracias a sus 15 puntos, 5 rebotes y 7 asistencias; D'Or Fischer fue el mejor visitante con 7 puntos, 8 rebotes y 4 tapones.
El Gran Canaria 2014 firmó la sorpresa de la jornada venciendo al Real Madrid merced a su intensidad defensiva y al acierto de sus jugadores exteriores (70-59).
El base Taurean Green fue el verdugo de los pupilos de Messina gracias a sus 15 puntos, 5 rebotes y 7 asistencias, destacando en las filas visitantes D'Or Fischer con 7 puntos, 8 rebotes y 4 tapones.
La defensa interior madrileña empezó a hacer estragos en la maquinaria ofensiva isleña, que se veía obligada a buscar a sus hombres de perímetro.
Tomic y Velickovic ponían en vanguardia al plantel blanco aunque los guarismos eran más que raquíticos (8-10), destacando Beirán y Nelson en el conjunto amarillo.
En el segundo cuarto, el pívot norteamericano D'Or Fischer se convirtió en un auténtico tormento en la zona, permitiendo a los pupilos de Ettore Messina tomar las primeras diferencias (8-18).
Sin embargo, un repunte anotador protagonizado por Green y Beirán dio oxígeno al Gran Canaria (18-18, a cinco minutos para el descanso).
Un triple de Bramos permitió a los locales tomar la batuta del partido al filo del descanso (23-22), aunque todo quedó en un espejismo tras el retorno en pista de Reyes y Fischer (28-31).
La cuarta personal de Tomic en el arranque de la segunda parte lastró a un Real Madrid que empezó a ver como se complicaba el choque de manera inesperada.
Poco a poco el escolta Jaycee Carroll, máximo anotador de la ACB, empezó a carburar pese a la espartana defensa de Llull, sellando así un ajustado 34-33 en el ecuador del tercer periodo.
Dos canastas consecutivas de Tucker permitieron a los blancos cauterizar el arreón grancanario al filo del asalto final (41-46).
Las espadas seguían en todo lo alto. Ahora era el juego exterior el que asumía los galones en ambos equipos, con Tucker y Green como actores principales (52-52).
Un estratosférico tiro de tres de Wallace, que hasta el momento sólo llevaba dos puntos, forzó un nuevo tiempo muerto de Messina a 5:07 para el final (54-52).
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Pero si con eso no era suficiente, la eliminación de Tomic y un nuevo triple de Green dejó en el electrónico un 59-52 que forzaba un nuevo tiempo muerto visitante.
Con ello, el Real Madrid terminó por desquiciarse ante un Gran Canaria que confirmó la sorpresa con un demoledor parcial de 29-13.



