Amistoso | España 97 - Lituania 76

Ricky acelera a España y Vitoria lo disfruta

La Selección no dio opción a Lituania en su regreso al País Vasco.

<b>CALDERÓN VOLVIÓ A CASA. </b>El base extremeño jugó de nuevo en el Fernando Buesa Arena, el pabellón en el que brillaba antes de decidir iniciar su aventura NBA.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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La Selección española volvía al País Vasco 22 años después -aunque aquel 25 de junio de 1988, en Bilbao, lo hiciera con la indumentaria de la ABP- y no pudo mostrar mejor cara. Reencuentro feliz, con versión larga del himno nacional en el Buesa Arena y baloncesto por encima de todas las cosas. Como debe ser. El buen juego, entre reversos de Gasol, triples de Navarro o la dulce clarividencia de Calderón y Ricky, demostró que la Selección pisa cada vez más fuerte rumbo a Turquía. Tres semanas justas quedan para el Mundial. Nuestra cita con el oro.

Tras el punching ball de Canadá o Costa de Marfil, rivales menores, los de Scariolo se batían con Lituania, que es baloncesto puro, se lea del derecho o del revés. Y España respondió. Primero, con el que se presume quinteto titular (Calderón, Navarro, Rudy, Garbajosa y Gasol), un cinco que supo leer el juego para que los balones llegaran a Marc, que lidiaba con el imponente Javtokas. Tras el 4-8 inicial con dos triples de Jasaitis, la Selección se hizo dueña del partido con triples de Navarro y Calderón desde las esquinitas. Ahí empezó a crecer España, volando a través de los alley oops de Vázquez, alimentado por Calderón o por Ricky, que con sus robos propició el parcial de 9-0 que llevó al 30-16 del descanso. El esguince de tobillo de Vázquez fue el único susto en el caminar español, que se tornó cuesta abajo cuando la Selección apretó en defensa. Y cuesta abajo, Ricky corre a lo Bolt. Y con él, toda España.

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