Gasol: "Kobe es el mejor del mundo, merecía el MVP"
El pívot español de los Lakers concedió una entrevista a Antoni Daimiel después de proclamarse campeón de la NBA por segunda temporada consecutiva. En ella reconoce que la final perdida en 2008 le hizo cambiar de mentalidad y dar un paso adelante y asegura que el futuro del equipo pinta bien aunque faltan retoques: "me preocupa Bynum. Con sólo 22 años lleva tres temporadas con problemas de rodilla".

Dos días después de proclamarse por segunda vez campeón de la NBA, Pau Gasol concedió una entrevista exclusiva a Antoni Daimiel para Canal +. En ella el pívot de Los Angeles Lakers reflexiona sobre el tremendo éxito que ha alcanzado: el 'back to back', dos anillos consecutivos, el segundo además logrado ante Boston Celtics, el gran rival histórico de la franquicia angelina.
Gasol, sin embargo, no olvida la dificultad del título de 2009: "esta vez hemos jugado una final mucho más dura y competida, pero el año pasado tuvimos un camino muy difícil con aquella serie a siete partidos contra Houston en semifinales del Oeste. Nos complicaron mucho las cosas". Por ello y por la terrible exigencia física de esta última final, la celebración fue mucho más comedida después de la emoción que de desató al terminar el séptimo partido, cuando casi todos los jugadores de los Lakers rompieron a llorar: "esta vez ha sido más emotivo pero al ser el segundo se vive con más tranquilidad. Al año pasado estábamos más eufóricos por ser el primero y porque la final no fue tan sufrida. Esta vez el último partido fue tan intenso y tuvimos que dar tanto, con tanta tensión y tanta emoción que al final simplemente no podía ni saltar. Lloré porque emocionalmente es un momento maravilloso".
Después del partido, Pau optó por una celebración familiar: "estaba demolido y quería cenar en petit comité. Estaba mi familia y algunos amigos muy cercanos que se volvían a España al día siguiente. Lo que intento es tener un poco de estabilidad y tranquilidad en la locura que supone ganar el anillo: tienes que hacer muchas entrevistas, ruedas de prensa, el downtown estaba cerrado por disturbios... a tus propios compañeros apenas los ves más de cinco o diez minutos".
En cuanto a la final en sí, el español ha reconocido que le exigió lo máximo y ha agradecido las palabras de Phil Jackson, que le señaló como el jugador más intenso de su equipo: "Para mí era muy importante. Dos partidos en casa que había que ganar y después de otros dos en Boston en los que no terminé muy contento con mi actuación. Quería dar el máximo para conseguir ese gran sueño". En el séptimo partido sus porcentajes fueron bajos, algo que achaca a la tensión: "no forcé pero sí quise ser agresivo en el poste porque tenía ventaja sobre mis defensores. Estuve precipitado pero al final supimos tranquilizarnos y jugar como equipo para ganar el partido".
Gasol no es ajeno a los halagos que ha recibido tras unos playoffs con números extraordinarios que se suman a su gran trabajo en la final de 2009: "En la final que perdimos con Boston en 2008 entendí que tenía que dar un salto de calidad en defensa y esforzarme más porque mis emparejamientos con jugadores interiores de talento del equipo rival eran fundamentales para que mi equipo ganara. El año pasado trabajé bien contra Howard y este contra Garnett, que es más móvil y te ataca de más maneras".
Sobre los malos momentos que pasaron en Boston, reconoció la influencia del formato de la final, que te obliga a pasar casi una semana en una ciudad donde el ambiente es hostil y en la que se pasan muchas horas en la habitación del hotel: "intentas evadirte y concentrarte, relajarte y descansar. Sin querer darle muchas vueltas sí estás muy metido y cuando no juego todo lo bien que me gustaría, me molesta. Veo vídeos y pienso en las cosas que puedo hacer mejor. Me preparo mentalmente y visualizo muchas cosas para jugar mejor".
Su relación con Phil Jackson vivió momentos de tensión en el arranque de la temporada, cuando una lesión de obligó a estar casi un mes parado: "Fueron momentos difíciles que te ayudan a ver las cosas de otra manera cuando estás en forma y disfrutas jugando. Phil no es el entrenador más agradable porque le gusta dejar caer cosas a través de la prensa. No fue cómodo pero me recuperé bien y he terminado muy bien la temporada". Sin embargo, eso no empaña su respeto al entrenador que ya tiene once anillos de campeón: "Le respeto mucho. Lleva muy bien al grupo, entiende las personalidades y saca lo mejor de cada jugador, como ha hecho este año con Artest. Ha sabido mantenerle centrado y él además se ha esforzado mucho para ayudarnos. Quería el título como fuera y también resulta muy bonito ver su euforia en las celebraciones. Espero que Phil Jackson siga con nosotros y si se va, que llegue un entrenador que mantenga la línea que hemos seguido en las últimas temporadas".
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La entrevista también ha abordado el tema del MVP de las finales, que fue para Kobe Bryant aunque muchas voces señalaron a Gasol como el jugador más determinante de los Lakers: "Estaba tan feliz que ni pensé en eso tras el partido. Kobe se merece el MVP porque es el mejor de la liga y del mundo. Es nuestro líder y lo merece. Yo estoy contento porque jugué a un muy buen nivel y por el anillo, que es lo único importante. Todo lo demás es secundario". Además, asegura que le alegra el reconocimiento que está teniendo por fin en Estados Unidos: "Cada vez me valoran más aquí y percibo también muchísimo apoyo y cariño desde España. Creo que tiene mérito triunfar lejos de casa y en una cultura tan competitiva como la estadounidense. En parte lo he conseguido gracias a mi familia que siempre me ha apoyado y que ha estado a mi lado". Hay que recordar que sus padres se mudaron con el a Memphis cuando fue seleccionado para jugar en la NBA.
En cuanto al futuro, Gasol cree que los Lakers actuales tienen mimbres para luchar por más anillos: "el núcleo del equipo está hecho. Es importante que sigan Fisher y Phil Jackson porque ya estamos asegurados Kobe, Odom, Artest o yo. Falta que se elijan bien las piezas alrededor. Necesitamos retoques de perímetro pero también en el juego interior porque me preocupa Bynum, que con sólo 22 años lleva tres temporadas seguidas con problemas de rodilla". Ese futuro incluye un amistoso contra su club de origen, el Barcelona, en el Palau Sant Jordi: "Yo este tipo de partidos los veo como guindas en mi carrera. No te juegas nada pero son muy bonitos. Además ahora vamos como campeones a jugar contra el mejor equipo de Europa. Vamos a disfrutar todos mucho".



