Baloncesto | Euroliga | Efes Pilsen 75 - Real Madrid 77

El Madrid pasa a cuartos tras pescar en Estambul

Logró su primera victoria a domicilio y tratará de evitar al Barça

<b>SUMÓ DE NUEVO. </b>Marko Jaric trata de superar al ex barcelonista Thornton en el Abdi Ipekçi. El serbio del Real Madrid acabó el partido con diez puntos y cinco rebotes.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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Entre alfombras, babuchas y especias varias, el Real Madrid encontró en Estambul el billete para cuartos de final de la Euroliga. El viaje al Gran Bazar mereció la pena. La victoria ante el Efes Pilsen (75-77) mete a los blancos entre los ocho mejores equipos de Europa; queda ahora ver si cruza como primero o segundo de grupo, que es mucho decir. Entre Barça, Partizán o Marusi -posibles rivales del Madrid- median mil leguas para las que los blancos aún no saben si tienen las botas preparadas.

El duelo requería a los mejores y ahí, aunque el físico le juegue a veces malas pasadas, el talento de Garbajosa es indiscutible. Ayer estuvo en plan raptor, con un inmaculado 4/4 en los triples, uno de ellos desde la otra orilla del Bósforo. En ese juego exterior se sustentó buena parte del triunfo blanco. Siempre llevó la iniciativa el Madrid, aunque ni siquiera al paso por el descanso, cuando disfrutó de su máxima renta (15 puntos, 29-44), la cuerda se rompió. Tomic fue de nuevo titular, aunque el primer culazo de Kasun le dejó claro que sólo había pista de baile para uno; el croata se rehizo, la clase habló por él.

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Triples.

Lavrinovic suplió a Tomic y el Madrid creció. Primero, con la mano letal y suave de Bullock, autor de cinco tiros libres en el paso del primer al segundo cuarto. Luego, con Llull unido a la causa, que siempre es suya. Firmó tres triples y demostró que no falta a la fiesta, sea jueves o domingo; los días libres ya los disfrutará entre ACB y Mundial, entre italianos del sur (Messina) y del norte (Scariolo). Al descanso, Kasun sumaba tres faltas. Pero no fue decisivo, porque Santiago hizo daño, como más tarde lo haría Nachbar. Cuando el Madrid pensaba ya en facturar equipaje, el alero esloveno clavó un triple y una canasta de dos que dejaron el partido en bandejita para el añorado Hitchcock. Suspense. Un tiro libre de Llull... y el tiempo se esfumó, como el pase al Efes. El Madrid, mientras, sigue haciendo camino. A lo Serrat.

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