Baloncesto | Euroliga | Real Madrid 80 - Panathinaikos 70

Golpe al campeón y un mensaje a Europa

Ettore Messina le ganó la partida a Zeljko Obradovic en el primer duelo entre ambos esta temporada. El Panathinaikos golpeó primero (12-23), pero un parcial de 20-0 le dio al Real Madrid una iniciativa que ya no abandonó. Ambos equipos lideran el Grupo D.

<b>AGRADECIDOS A LA AFICIÓN. </b>El Palacio Vistalegre se llenó con 12.500 aficionados que dieron gasolina extra al Real Madrid para vencer al Panathinaikos.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
Actualizado a

Sólo hay algo más difícil que ganarle a un equipo griego: hacerlo en un partido a menos de 80 puntos. Es decir, batirle con sus mismas armas, defensas de ¡25 segundos! y duelos con drama, algo de lo que los helenos tienen el copyright desde hace tres mil años. El Real Madrid venció al Panathinaikos por 80-70 y envió un mensaje a Europa. "Aspiramos a todo", dijeron los de Messina. Obradovic, estoy seguro, tomó buena nota.

La noche blanca había arrancado negra. En diez minutos, el Panathinaikos dejaba claro quién es el campeón de Europa (12-23). Pero la tortilla dio un vuelco y la ventaja griega se transformó en un 32-23 tras parcial de 20-0. Como si las torres y alfiles hubieran rodado por el tablero, Messina y Obradovic debían iniciar de nuevo la partida. El italiano lo hizo premiando a Llull, artífice de la remontada, y devolviendo a pista a Lavrinovic, que se antoja imprescindible hasta que Reyes y Van den Spiegel reaparezcan. Enfrente, el Panathinaikos se alimentaba de Pekovic, pero echaba de menos la frescura de Spanulis. Un mate de Velickovic dio la primera ventaja al Madrid (24-23) y los blancos ya no dejaron el mando.

Noticias relacionadas

Obradovic se iba al vestuario muy enfadado, lo que dio pie a una leyenda urbana: Golemac, desastroso, escapó por la ventana del baño y se perdió en la boca de metro más cercana para ahorrarse la bronca de su entrenador. Nicholas no escapó, eso seguro, porque comenzó a anotar triples y con el 4/4 permitía al Panathinaikos seguir vivo (56-49). Messina exprimía su pizarra y ordenaba un quinteto voraz en el triple (Prigioni, Vidal, Kaukenas, Garbajosa y Velickovic). Y, para gestionar la renta, fuera cual fuera, alineó juntos a Prigioni y Llull, que se hincharon.

Dos triples de los bases blancos desde la esquinita dejaron prácticamente sellada la victoria (74-63). Le tocaba mover pieza a Obradovic y lo hizo, pidiendo un tiempo muerto a menos de un minuto del final, cuando perdía por 11 (78-67). El basket-average cuenta desde ya, así es Zeljko, y el triple sobre la bocina de Fotsis firmó el 80-70 final. Pero el mensaje y la botella ya estaban en alta mar: "Europa, estamos aquí. Firmado: Real Madrid".

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados