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El Palau lanza al Barça hacia el título

Gran partido del Barcelona, que superó al Tau a partir del segundo cuarto a base de intensidad defensiva y muy buena lectura colectiva del juego en ataque. Andersen y sobre todo Ilyasova fueron decisivos en el cambio de rumbo del partido en el segundo cuarto. Cuando el equipo de Xavi Pascual dominó el rebote mandó en el partido y mantuvo siempre un margen de seguridad en el marcador hasta el despegue final. Si repite victoria el próximo jueves, otra vez en el Palau, el Barcelona será campeón.

<strong>LETAL.</strong> Basile, clave en el primer partido de la final, fue otra vez decisivo en el tercero con 19 puntos y 5 triples.
Juanma Rubio
Redactor Jefe de la sección de Baloncesto
Nació en Haro (La Rioja) en 1978. Se licenció en periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. En 2006 llegó a AS a través de AS.com. Por entonces el baloncesto, sobre todo la NBA, ya era su gran pasión y pasó a trabajar en esta área en 2014. Poco después se convirtió en jefe de sección y en 2023 pasó a ser redactor jefe.
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El Barcelona casi nunca tiene dudas en el Palau. Y si las tiene es con el Tau, que le ganó en la fase regular y le ganó el primer partido de cuartos en la Euroliga, prólogo a una espectacular remontada del Barcelona que estuvo donde ahora está el Tau: 2-1 en contra y un partido por jugar en cancha contraria. El Barcelona fue capaz de sobreponerse a una muerte casi segura entonces y el premio fue la Final Four. El Tau tiene ahora la misma papeleta encima. También con botín jugoso: un título ACB que ahora mismo acaricia el Barça. Si los de Pascual se llevan la serie habrán invertido además una tendencia evidente en los últimos tiempos en las constantes batallas entre estos dos colosos. La condición de bestia negra y los complejos intercambiarían bandos.

Muy pocos apostarían ahora mismo por el Tau, y esa puede incluso ser una baza de los vitorianos, como lo fue para el Barcelona en el cuarto partido de la serie europea. El equipo de Ivanovic, que se camufló en su pista en el segundo partido a base de casta, defensa y pegada, ha perdido el primer partido del Palau con sonoridad, con absoluta contundencia y justicia. En el infierno abrasador de su cubil y al nivel de motivación e intensidad de esta noche, una plantilla de la calidad de la del Barcelona parece inabordable, condenada a prevalecer sobre cualquier rival.

Xavi Pascual le ha tomado el pulso a los duelos con Ivanovic y además tiene hoy buenas noticias para regalar. La principal se llama Ilyasova. El turco, en playoffs y hasta hoy con menos influencia en el juego que en el resto de la temporada, tuvo una aparición demoledora en el partido. Apareció tras un primer cuarto que el Tau ganó (17-18) en el marcador, a base de acierto y rebote, pero no en las sensaciones. En ese segundo parcial Ilyasova sumó más valoración que todo el Tau en conjunto (16-13). Anotó 9 puntos, cogió 5 rebotes y repartió 2 asistencias creando juego a partir de penetraciones. De su mano se activó Andersen y de su mano y de la de la guardia pretoriana (Sada, Grimau...) el Barcelona mordió todavía más en defensa. Al descanso el partido ya tenía color local: 40-33. El Barcelona reboteaba más que su rival por primera vez en la serie y mandaba con una autoridad que nadie había tenido tras dos cuartos en los partidos disputados en Vitoria.

Antes del ciclón Ilyasova, el Tau tuvo minutos saludables con puntos de Teletovic, que juega con un esguince de tobillo, y con Mickeal llevando al poste a Basile. El Barcelona estropeaba con flojos porcentajes su trabajo en defensa y Vidal y Prigioni aportaban fluidez y puntos. Pero a partir del segundo cuarto todo cambió. Con un nuevo equipo (Sada, Grimau, Ilyasova, Vázquez...) el Barcelona redobló su intensidad y la llevó a un nivel asfixiante mientras Ivanovic rebuscaba en vano sin hallar antídotos. Con Splitter mermado (por su lumbalgia y por las personales) y Rakocevic anulado por la agresividad y las ayudas de la defensa del Barcelona, no hubo soluciones reales, sólo parches para atravesar fases del partido haciendo la goma en busca de tiempos mejores que no llegaron. Splitter y McDonald, en lugar de imponer su fortaleza física ante Andersen e Ilyasova, eran incapaces de leer la movilidad ofensiva de éstos.

El canto del cisne del Tau llegó en el arranque del tercer cuarto: 42-39 tras dos triples de Prigioni. Pero en cuanto el equipo volvió a caer en el colapso de las pérdidas (15 en todo el partido, una losa brutal cuando se juega en el Palau) fue presa de un Barcelona que castigó cada fallo con saña. Navarro, muy bien frenado y sin acierto en el tiro en la primera parte, apareció para apoyar a Basile en el fuego exterior mientras el rival desaparecía: del 51-43 al 60-47 en puertas del último cuarto, en el que llegó el vendaval definitivo y en el que el Tau bajó los brazos, lo que quizá tenga un efecto negativo en lo psicólogico de cara al cuarto partido, porque el Barcelona pareció entonces una máquina imparable. Del 60-52 tras un triple de Teletovic se viajó hasta la máxima establecida en 85-63, un abismo insondable cuando hablamos de duelos entre dos equipos de tanto nivel y que se conocen tan sumamente bien.

Pero la realidad es que no hubo color, no otro que no fuera el blaugrana de los locales, durante demasiados minutos. El Barcelona defendió con mucha intensidad, ganó el rebote (30-26, 13-7 en el ofensivo) y desmontó con mucha inteligencia las variantes defensivas del Tau a base de certera y veloz circulación de balón. La diferencia de asistencias también es mucho más que significativa: 17-6. Siguiendo con los datos, los nombres propios del triunfo de un Barça absolutamente iluminado en casi todas sus piezas fueron Basile (19 puntos, 5/7 en triples) e Ilyasova (19 puntos, 9 rebotes y 3 asistencias en menos de 25 minutos). Pero se podría seguir con Andersen o Navarro (irregular pero importante en el despegue definitivo) o con el trabajo descomunal de Grimau y Sada, que tuvieron el efecto que no logró esta vez Ivanovic con Vidal y San Emeterio.

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En el lado contrario, Un 9+6 de Splitter y 10 puntos de Rakocevic (que empató con Navarro en su duelo particular, los dos siempre perseguidos por las defensas contrarias) son un bagaje muy escaso para tomar el Palau. Sin los más de 20 puntos con los que estaba contando por parte del serbio en esta final, el Tau se vio sin sostén porque Mickeal fue desapareciendo y Prigioni tuvo momentos de lucidez y otros en los que no leyó bien la defensa establecida por Xavi Pascual.

El Barcelona, no hay otra conclusión posible, tiene la final exactamente donde quería. 2-1, a una victoria y con un partido en el Palau, que se ha mostrado en este tercero como una montaña imposible de escalar para el Tau, al que le espera un reto inmenso en apenas 48 horas. Las sensaciones, más allá del 2-1, hacen pensar que el Barcelona está mucho más que muy cerca del título, pero el Tau es una bestia competitiva a la que mal haría nadie en dar por muerta. Con todos los problemas físicos que arrastran algunos de sus jugadores clave, Ivanovic debe improvisar soluciones contrarreloj y rezar para que no coincida otro de esos partidos en los que Ilyasova parece el mejor '4' de Europa y en el que se le suman hombres como Basile, letales y prácticamente indefendibles cuando entran en racha. Así que todo está listo para la apuesta final: el jueves, otra vez en el Palau, primer 'match ball' para el Barcelona.

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