Con Ricky MVP, el DKV doblega a un gran Madrid
16 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias ante ojeadores NBA


Que Ricky Rubio marca diferencias ya no es nada nuevo, pero esa diferencia necesita ayuda y ayer todo el DKV Joventut giró en torno a su estrella ante un Real Madrid que no vino a Badalona a regalar nada y realizó un partidazo. Esta vez no pudo doblegar la voluntad verdinegra (82-77), aunque estuvo cerca.
Quizás a alguno de los hombres del Madrid que deben marcar esas diferencias (Jeremiah Massey, 12 puntos en seis minutos del segundo cuarto y desaparición, o Felipe Reyes, a pesar de capturar 10 rebotes) les faltó continuidad. O puede también que el trabajo sucio de dos ex madridistas, como Hernández Sonseca y Jerome Moiso (que realizó uno de sus partidos más completos desde que llegó a la Penya) no se lo permitieron.
Raúl López y el omnipresente Louis Bullock trajeron de cabeza a los hombres de Sito Alonso, pero esta vez el joven técnico badalonés logró recuperar mentalmente a sus hombres tras el varapalo del sábado en Madrid y, sobre todo, que no olvidasen aquella lejana derrota de hace seis meses en este mismo escenario ante los madridistas en la fase regular (68-79), tras encajar un parcial de 7-22 en el último cuarto.
En esta ocasión, los pívots badaloneses equilibraron el potencial ofensivo madridista (31 rebotes a 30, aunque los locales lograron 14 ofensivos por 7 de los blancos) y eso permitió segundas opciones a la Penya y a sus tres pequeños: Rubio (16 puntos), Ribas (10) y Mallet (16) también equilibraron la batería exterior de Plaza, con 22 puntos de Bullock y 16 de Rául López, que no contó con el apoyo de un Llull muy desdibujado, al igual que Mumbrú.
Grande.
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Ricky no tuvo tiempo para descansos o recuperarse del golpe del sábado. Con 6-12 (m. 6) para el Madrid, saltó a la pista. Ni dos triples seguidos de Raúl (10-18, m. 7) desmoronaron la moral de su equipo con él en la pista.
Vigilado por ojeadores, directivos y técnicos de Sacramento Kings o Los Angeles Clippers, Ricky dirigió magistralmente a su equipo, y a su buena anotación sumó 7 rebotes, 6 asistencias, 4 recuperaciones y 6 faltas recibidas, para ser el MVP del partido. Y, sobre todo, para convertirse de nuevo en la gran amenaza para los madridistas el sábado.



