El Madrid puede anticipar el adiós del 'tocado' Ricky
Match-ball para el Joventut con la duda de su estrella


Joan Plaza pedía respeto para el Real Madrid y los resultados le han dado la razón. Su victoria-exhibición ante el DKV Joventut (79-62), en la eliminatoria más igualada de cuartos, es a la vez la más holgada de los cuatro encuentros. Y ya se sabe que quien llega en un buen momento a esta fase final parte con ventaja. Contra ese Real Madrid reconfortado se mide hoy (20:15) un DKV Joventut que vivirá pendiente de Ricky Rubio hasta minutos antes del inicio del encuentro. El astro vedinegro se lastimó el sábado en Vistalegre y sufre una distensión capsuloligamentosa en la cadera derecha. La Penya pende de un hilo sujetado por Ricky Rubio, que podría jugar su último partido con el DKV antes de su más que probable marcha a la NBA. En un año, la Penya se ha quedado sin sus dos almas, Rudy Fernández (que asistirá al partido y lo verá desde la grada) y El Niño Prodigio.
Presión y triples.
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El club verdinegro ha promovido una iniciativa para fomentar la asistencia de aficionados esta noche. Cada socio podría retirar dos entradas por tan sólo diez euros. El factor cancha cambiará el corazón de ambos equipos. Si en Vistalegre fue el Real Madrid el que obstruyó el lanzamiento exterior verdinegro y dominó de manera aplastante la zona -Sito Alonso se volvió loco cambiando a los pívots-, hoy será la Penya quien lleve la iniciativa. La receta es la misma que la que estuvo a punto de darle la victoria en la liga regular: intensidad defensiva para evitar tiros cómodos, controlar el rebote defensivo y, sobre todo, correr, como unos galgos, con Ricky si juega, Pau Ribas o Mallet para buscar canastas fáciles al contraataque.
La Penya debe llegar viva hasta el último cuarto si quiere tener opciones de ganar y forzar el tercer encuentro, que se jugaría en Vistalegre. En ese momento de tensión, el temple gana los partidos. Y ahora está en las manos blancas.



