El Barça vuelve a llevarse el clásico


La primera noticia llegaba poco antes del encuentro, cuando se confirmaba la ausencia de Felipe Reyes, que no había superado sus molestias en la espalda. Muchas de las opciones del Madrid pasaban por sus manos, y había que ver como responderían los hombres altos del Madrid. Pero, a diferencia de lo esperado, la diferencia del Barça en el primer cuarto comenzó a fraguarse desde el perímetro. A base de triples, tres seguidos de Lakovic, Navarro y Ilyasova los blaugrana fulminaron la zona con la que había comenzado el conjunto local. El parcial de 1-21 a favor de los blaugrana comenzaba a ser alarmante para los blancos. La labor de un genial Andersen, fajándose en la pintura, no encontró respuesta por parte de los pívots madridistas, y el conjunto local terminó el primer cuarto 12 abajo, y con la figura del gran capitán en la mente de todos.
El comienzo del segundo cuarto vio una cierta mejoría del Madrid, sobretodo gracias a la figura de Llull, que en sus dos primeras acciones se convirtió en el máximo anotador de su equipo tras dos tiros libres y un triple. El base de Mahón contagió a su equipo, y con Navarro en el banquillo la diferencia se redujo hasta los 9 puntos. El Barça aguantaba el tirón gracias a un impresionante Ilyasova, que las estaba metiendo desde todos lados. Vistalegre se había desperezado tras el mal comienzo y era ya una caldera. La intensidad defensiva blanca aumentaba según se reducía la diferencia en el marcador. Las cualidades de este Madrid, sin Reyes sobre la cancha, no daban para grandes alardes, pero al menos quedaba lo de siempre. El coraje. Los de Plaza se metieron en el encuentro a base de empuje, mejorando la desastrosa defensa del primer cuarto, y llegaron al descanso con un 34-40 que seguía dando vida al encuentro. Pero los números eran claros. Ilyasova, con 12 puntos y 8 rebotes, y Andersen, con 8, lideraban la estadística anotadora.
Bullock aparece y Hervelle falla el triple decisivo
El Barça puso tras el descanso la directa una vez más. El Madrid parece tener problemas en los primeros minutos, y los blaugrana lo aprovecharon para volver a poner distancias en el marcador. Los males del Madrid, además de los ya mencionados, estaban en la pésima aportación de hombres llamados a ser determinantes, especialmente en encuentros como este. Bullock había terminado la primera parte con tan sólo 2 puntitos, mientras que Raúl López ni siquiera se había estrenado y antes de que se llegara al ecuador del tercer cuarto acumulaba ya 4 personales. Y Llull sólo no era suficiente para tirar del carro. Por el contrario, el Barcelona contaba con todo su arsenal. Lakovic fue quien tomó el relevo de Ilyasova y demostró que su muñeca esta hecha para grandes escenarios. La diferencia volvió a los 14 puntos de máxima.
Noticias relacionadas
El Madrid volvía a hundirse en su propia complacencia, y el encuentro corría el riesgo de terminar antes de lo esperado. Pero una vez más, los merengues recurrieron a lo que mejor se les da. La épica. En apenas tres minutos, la diferencia se redujo a tres puntos a falta de cuatro minutos, con el momento culminante del mate de Llull tras un robo realizado por él mismo. Vistalegre volvía a rugir, y sus jugadores disfrutaron de sus mejores minutos de juego. Aparecieron Hervelle y Bullock. El estadounidense estaba aún a tiempo de arreglar una actuación demasiado discreta. La intensidad, tanto ofensiva como defensiva fue máxima, el Barça ya no se marchó más en el marcador, y la dinámica en que estaba entrando el juego blanco era demoledora. Sobre la vocina, un canastón de Marko Tomas dejaba la diferencia en dos puntos. Más emoción, imposible.
El Madrid, como en todos los tramos iniciales anteriores, dejó escapar al Barça al comienzo del último cuarto. Pero las diferencias eran ya más propias de un clásico, manteniéndose siempre en los ocho puntos de máxima. La tensión en la pista era enorme, con dos figuras destacadas. Lakovic por parte azulgrana, y Bullock por los madridistas. Louis se enchufó definitivamente en este cuarto, que se presumía polémico tras un comienzo marcado por una técnica al estadounidense. El Madrid mantuvo el tipo y llegó a los momentos decisivos a tres del Barça. A falta de un minuto Navarro puso el marcador en un 72-77, y acto seguido Raúl López volvía a poner el empate a un triple de distancia. Las grandes figuras aparecían en el momento crucial. Navarro hizo pasos en la siguiente acción, y Bullock, que anotó 18 puntos en la segunda parte, ponía al Madrid uno abajo. Al Barça el podía la presión y no anotó en la siguiente jugada. El Madrid podría tener el partido en sus manos. A falta de 2 segundos, Hervelle se juega un triple ganador, pero la suerte esquiva al belga, y también a Llull, que capturó el rebote pero no pudo encestar. La falta a Vázquez y la conversión de los tiros puso la sentencia. La bestia negra del Madrid volvía a salir victoriosa de Vistalegre, y afianza la segunda plaza de la ACB.



