Rudy Fernández

"Quiero ser en Portland el Rudy de la Selección"

Con Portland ya en los playoff, Rudy está completando el año más importante de su carrera: la plata en Pekín, su salto a la NBA, fue el primer europeo en los mates del All-Star, un habitual entre las mejores jugadas y está cerca del récord de triples de un 'rookie'. El alero recibió a AS.

Rudy Fernández
Iván Molero
Redacción de AS
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
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¿Cómo van sus molestias de espalda, Rudy?

Todavía persisten, no me siento del todo bien. Pero mejoro poco a poco, y espero encontrarme perfectamente para los playoff.

Pese a ese dolor, y a algún contratiempo más, ¿cómo evalúa hasta hoy su aventura americana en Portland?

Está siendo un año increíble para mí. Cuando acabe la temporada me daré cuenta de todas las cosas positivas que me están sucediendo. Eso sí, a estas alturas estoy notando cansancio tanto físico como mental, porque no es fácil tratar de dar siempre el máximo. Ese está siendo mi principal aprendizaje en este primer año.

El trasiego de partidos y viajes debe de ser brutal

Sí, la diferencia con respecto a Europa es abismal. Allí tienes transiciones de una semana entre viaje y viaje. En Estados Unidos juegas un partido, te metes en un avión y cuando aterrizas ya estás jugando el siguiente.

Y encima va Ariza, de los Lakers, y le deja KO hace unas semanas con un golpe que dio la vuelta al mundo.

¡Vaya! Es una experiencia para olvidar. Le doy gracias a Dios que no me pasara nada importante, porque la acción fue contundente. Me tuvieron que hospitalizar, pero tuve mucha suerte. Recuerdo la jugada: era difícil de prever que aquello pudiera suceder. Pero intento olvidarlo.

¿La fortaleza mental para aguantar tantos partidos es su principal preocupación?

Eso, y la capacidad física. Desde que llegué a Portland estoy desarrollando un juego más físico, y tengo años para perfeccionarlo. También son importantes los mecanicismos, aprender cómo juega tu equipo. Pero estoy tranquilo porque este primer año está siendo de transición.

Aun así, fue el primer europeo en participar en el concurso de mates del All-Star. ¿Aún está molesto porque le dejaran fuera de la final?

Ese enfado me duró tres segundos. Me recuperé para disfrutar del resto del All-Star.

Sí, pero menudos tres segundos de enfado, ¿no?

Sigo creyendo que merecía más puntuación de la que me dieron en el mate con Pau (Gasol), pero el balance que debo realizar es que no hice el ridículo, que estuve a la altura.

Respecto de Pau, ¿con qué frecuencia se comunican al margen de sus duelos NBA?

Suelo hablar bastante con él por teléfono, cada semana al menos. También me envío muchos SMS con Marc (Gasol) y con Jose (Calderón). Es lo bueno de la Selección española

Su unión, claro. ¿Cómo pueden lograr que España no pierda ese hambre de títulos, después de conquistar un Mundial y el papelón de los Juegos?

Porque todos los jugadores de la Selección estamos esperando a que llegue el verano para juntarnos durante unas semanas. Lo podemos hacer gracias a la competición y es perfecto, porque esa unión se ve en la pista. Sin ir más lejos, nuestro último gran partido fue la final de los Juegos, tal vez el favorito de mi carrera. Fue una plata que aún en la actualidad sabe a oro.

¿Cuál es el techo de la Selección, tal vez desquitarse de la plata en el último Europeo?

Por supuesto, el Europeo es el título que más esperamos de todos los que hay en juego. Va a ser difícil igualar lo que hicimos en Pekín, pero una de las premisas de España es que aún puede seguir creciendo un poco año a año.

Y más ahora, que tiene más jugadores NBA que nunca. ¿Ricky Rubio será el próximo en dar el salto, este verano?

No lo sé. Hablo con él, no lo negaré, pero sólo sé que está muy centrado en su trabajo con el Joventut. Ricky es muy listo para tomar la decisión acertada, debe ser consciente de valorar qué es mejor ahora mismo para él. Tiene tanta cabeza como talento para jugar.

Pero usted, que ya cambió la Penya por Portland, le habrá aconsejado si hacerlo ahora o la siguiente temporada.

Como amigo suyo no soy quién para decidir su futuro. Mis decisiones no las han tomado mis amigos, sino mi familia, mi sangre. En el caso de Ricky pienso igual. Aún debe tomar una decisión: si se siente preparado para dar el salto, adelante. Si no, que no se preocupe, porque quedarse en Europa no es dar un paso atrás.

Seguimos con la duda, pues. Quien sí ha dado el salto, de vuelta a la WNBA procedente de Polonia, es su hermana Marta. ¿Un apoyo tenerla un poco más cerca?

Sin duda. Además, es muy inusual que dos hermanos de distinto sexo juguemos en la principal Liga del mundo. Deportivamente, estoy muy contento de que Marta pueda jugar en Los Angeles Sparks, porque tienen opciones de quedar muy arriba en la WNBA.

¿Y Portland? ¿Hasta dónde puede llegar este año?

Tenemos que ponerlo todo para hacer un buen playoff. Ése es desde luego mi objetivo personal.

La otra cara de la moneda en Portland es Sergio Rodríguez. ¿Cómo lo ve?

Ahora las cosas le van algo mejor, está entrando un poquito más en acción. Le veo que está teniendo más confianza en sí mismo. Es lógico, porque no es fácil jugar pocos minutos. Está llamado a revolucionar muchos partidos. Por ese camino debería ser un jugador importante para nosotros.

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Y Rudy, ¿qué se propone a medio y largo plazo?

Quiero asumir más responsabilidad en Portland. Quizá no será el rol que tenía en el Joventut, pero sí quiero ser el que soy en la Selección. Así es como pretendo ayudar. Me gustaría tener más la pelota, pero para ser mi primera temporada en un equipo de playoff, el balance no está nada mal.

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