Iturbe, máximo anotador sin meter una canasta
Lidera el ataque del Estu con 14 triples en tres partidos


Del Madrid al Estudiantes, vuelta al Madrid y otra vez en el Estu. Iker Iturbe (1,98 m y 32 años) afronta en racha su sexta temporada en el club colegial. El vitoriano es el máximo anotador de su equipo y el undécimo de la ACB con 14,7 puntos de media ¡sin haber metido una canasta! De dos, claro, porque a triples no le gana nadie. Suma 14 de 20 intentos (70%) en tres jornadas y en las dos últimas ha firmado sendos 6 de 8. En lanzamientos de dos, en cambio, el vacío. Dos fallos.
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Iturbe se ríe cuando le leemos el titular y reconoce que "es muy difícil que se repita una situación tan inusual como ésta". Pese a todo, reniega de ser un especialista. "Siempre ando preparado para realizar mi juego, pero nunca con la obligación de meter un número de triples. Hago mi partido y si al final anoto de fuera, mejor, pero no me obsesiona, ni me siento presionado. Puedo pasar, hacer otras cosas". El domingo ante el Pamesa estará más vigilado que nunca. Katsikaris dará órdenes tajantes a sus pívots, pero al colegial no le preocupa. "Llevo bastante tiempo en la ACB y todos me conocen. No creo que ahora las cosas cambien demasiado". Tiene la ventaja de que al defenderle un interior es más sencillo aprovechar un despiste para armar el brazo y acribillar al rival: "Quizá sea más fácil encontrar espacios. Las ayudas atrás de los pívots son más largas y tengo más margen que un alero".
Iturbe siempre tiró de tres, no es como Garbajosa, que descubrió la línea de 6,25 de golpe, pero sus porcentajes han mejorado con el tiempo. "No he hecho nada especial ni me he fijado en otros, aunque cuando llegué al Estudiantes en 2002 estaban Jiménez y Jasen de aleros (los dos fuertes cerca del aro) y yo empecé a actuar más de cara y alejado". Ahora, con Luis Casimiro en el banquillo, todo va rodado: "Muchos sistemas están diseñados para abrir espacios y eso facilita mi juego y ayuda a Wideman, con el que coincidí casi tres años en la Universidad de Clemson". Ahora Tom y él son los veteranos, los que cuentan "batallitas a los jóvenes". "Wideman es muy inteligente, pero entonces era un chaval muy de pueblo y hacía unas preguntas muy graciosas". Pasado y también futuro, al que mira con optimismo: "Hay mucho margen de mejora en el actual Estudiantes".



