Hervelle y Bullock baten récords en el Real Madrid
Louis Bullock, a sólo diez partidos de Arlauckas, y Axel Hervelle, a quince, están a un paso de ser los dos extranjeros con más encuentros de Liga disputados en la historia del Real Madrid, desde el inicio del campeonato nacional en 1957. Ambos prometen dejar "la marca muy alta".


La Liga Nacional (ACB desde 1983) va para los 52 años de historia, con el Real Madrid presente en cada edición. En ese tiempo muchos de sus jugadores se han convertido en leyendas, algunos de ellos extranjeros: Aiken, Szczerbiak, Petrovic, Sabonis, Djordjevic... Ninguno, sin embargo, suma tantos encuentros ligueros como Joe Arlauckas (169). Tras él, Struelens (161) y dos jugadores en activo, Bullock (159) y Hervelle (154). Ambos llegaron al club en 2004 y dentro de nada adelantarán a Arlauckas por la izquierda. En dos días inician su quinta campaña de blanco y a Bullock le faltan sólo diez jornadas para ser el extranjero con más partidos de Liga en la historia del Madrid. Sweet Lou acaba contrato en 2009, pero peleará por la renovación: "En los últimos años siempre tuve el futuro garantizado, por eso es raro ahora. Mi corazón está con el Madrid y el blanco me sienta muy bien". Hervelle acaba de firmar hasta 2011 y puede dejar un registro inalcanzable.
"Si alguien me lo hubiera dicho cuando llegue aquí, no me lo hubiera creído", explica Bullock. "La clave es integrarse rápido, aprender el idioma. Me ayudó a tener esa mentalidad dejar la casa de mis padres con 18 años para ir a la universidad. Mi estilo, además, no es cambiar de equipo cada año. Prefiero dar todo lo que tengo a un club y esperar que la gente me devuelva esa entrega. En 2004 me ficha Maljkovic, quizá como referente, y cuando eso pasa, si el técnico se va, el jugador suele salir con él. Pero yo encajé muy bien en el equipo".
Noticias relacionadas
Al americano le gustaría terminar jugando como español y echar raíces en Madrid: "Tengo proyectos para cuando me retire y me apetece trabajar con niños. Aquí estoy más reconocido que en EEUU; la gente me quiere. Si tengo la opción de nacionalizarme, lo haré rápido, pero no sólo por el baloncesto". Para Hervelle su compañero es "tranquilo y bromista". "A veces le da por escondernos los coches o cambiar las llaves. Un buen tío".
El belga vio muchos partidos de Struelens, "un ejemplo" en su país. En 2004 llamé para preguntarle por el Madrid: "Me dijo que no me lo pensara, que era el mejor club y la mejor ciudad. Acertó, porque me siento como un madrileño de Chamberí". Y nos cuenta más de su vida: "Fuera de la cancha soy otro, tímido y reservado. En la pista me transformo por mi carácter ganador, mi energía y porque tuve cinco años a un entrenador croata y dos más a Maljkovic. Me gustaba el fútbol, el Standard de Lieja, pero mi padre prefería otro deporte. Jugué al voley-playa y creo que podría haber destacado en el voleibol". Ahora promete dejar "el récord muy alto", aunque cree que le costará batir a Bullock: "Es competitivo, la afición le quiere y se va a quedar mucho tiempo".



