Somos igual de altos, pero ellos pesan 62 kilos más
En Estados Unidos, sólo Chris Paul no supera los 90 kg
Estados Unidos está asombrando en estos Juegos Olímpicos gracias a un físico portentoso que no tiene parangón en ninguna de las otras selecciones. No son los más altos (ese premio lo tiene Grecia gracias a sus 2,03 metros de media), pero sí los más fuertes. Prueba de ello es su camino aplastante en Pekín ante unos rivales, que físicamente no son capaces de hacer frente a los titanes norteamericanos.
Esta mañana, en la final olímpica, se enfrenta a una España casi igual de alta (un centímetro menos en el cómputo global), pero a la que le faltan algunos kilos para poder aguantarle el tipo a los americanos. Exactamente 62. ¿Por qué tanta diferencia? Analizando puesto por puesto, asombra un hombre por encima de todos. Su nombre, LeBron James. El alero de los Cleveland Cavaliers, emparejado sobre la pizarra con Carlos Jiménez o Álex Mumbrú, pesa lo mismo que Pau Gasol (113 kilos), aunque el de Sant Boi sea once centímetros más alto. Al contrataque, una máquina imparable que, además, comparte con el pívot de los Lakers el honor de ser el cuarto jugador más pesado de los 24 que saltarán hoy a escena.
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En el juego exterior, continúa el dominio estadounidense. Cuatro jugadores españoles no superan los 90 kilos (Raúl López, Juan Carlos Navarro, Ricky Rubio y Rudy Fernández); de los norteamericanos, sólo uno (Chris Paul). Sin cambios también en el juego interior donde siguen mandando los kilos. Mike Krzyzewski apostó por llamar a sólo un pívot puro: Dwight Howard (2,11), más bajito que los hermanos Gasol, pero en peso, igual que Marc (120 kilos). Junto al poste de los Orlando Magic, otro cuatro por cuatro, Carlos Boozer (120 kg), éste con algún kilo de más, y Carmelo Anthony (2,03 y 104).
Excepciones. En esa masa de músculos uniformes que son los Estados Unidos, asombran Chris Bosh (2,08 y 104) y Tayshaun Prince (2,06 y 97), jugadores más desgarbados y menos corpulentos que el resto de sus compañeros. Son dos cuerpos más atléticos en una selección que está demostrando su peso en el baloncesto mundial.



