España amarra la plata y sube al cielo olímpico
Ganó a Lituania y se cuela en la final donde se medirá a EE UU


Suena el himno de Estados Unidos en el Wukesong de Pekín un minuto antes de que empiece el partido con Argentina, pero en uno de los vestuarios no se escucha nada de eso. Hay mucho ruido. La Selección española grita su gloria, se abraza y se emociona. 24 años después, es finalista olímpico. Lo ha sufrido. El rostro desgarrado de Gasol, risas y lágrimas, resulta conmovedor. Pero el sufrimiento es mucho mejor que el dolor. El dolor que se le adivinó el año pasado en Madrid después de fallar la última canasta del Eurobasket. Gasol, imperial, nos ha traído hasta aquí acompañado de una generación estupenda que por delante llevaba a Carlos Jiménez, capitán. Poco expresivo, Jiménez, que jugó un partido memorable, golpeó con violencia el balón cuando sonó la bocina final. Pocos como él expresan tan bien el amor por un deporte, el baloncesto, que lleva tres años en la cima, tres finales. Antes, Mundial y Eurobasket. Ahora, Juegos.
Tercera final.
Pero los Juegos son otra cosa. Otras emociones. Otras decepciones, como la sufrida en Atenas, que convierten en más emotiva esta segunda final olímpica que también quería una Lituania que lleva cinco semifinales consecutivas en Juegos. Y todas perdidas. Poulidor era todo un campeón a su lado.
Pero Lituania vio escapar su sueño de la forma más dolorosa, en el último cuarto, cuando empezó a naufragar en la zona de Aíto, que admitió haberse visto batido en la primera parte por los triples de Jasaitis, Lavrinovic y Kaukenas. Pero encontró la fórmula. Aíto también sabía preparar al grupo para la gloria.
Gasol fue más que Yao Ming en cuartos. Su resistencia a los golpes de Javtokas, Petravicius, Lavrinovic y Kleiza resultó portentosa. Endurecido en la NBA, a Gasol no le asustaron ni tres, ni cuatro. Ayer no le hubiese asustado ni Sabonis. Su trabajo fue admirable. Como el de Jiménez. Y un Felipe memorable. "Que ya hemos sido campeones del mundo, ¿eh?", recordó Reyes al final. ¡Qué casta! Y Rudy, haciendo lo de él y lo de Navarro, al que recuperaremos para la final porque Juan Carlos ha traído aquí a España desde Lisboa, júniors de oro en 1999.
Partido monstruoso, en el que España se sobrepuso a desventajas no escandalosas cuantitativamente, pero que requirieron un esfuerzo psicológico brutal. España no sólo sabía jugar con el viento a favor. Sabía sufrir. Sabía ganar.
Jiménez: "El objetivo es vencer en la final"
"Nuestra ambición es llegar a la final y ganarla. Vamos a ver qué ocurre. Espero que las buenas sensaciones nos sirvan para afrontar bien la final, para competir más que la otra vez y para irnos de aquí con un buen sabor de boca. Veníamos como favoritos, aunque aquí no ha terminado la competición, pero el campeonato no ha ido todo lo bien que queríamos. Se ha visto un partido muy competido. Nosotros hicimos lo posible por ganar".
Ricky Rubio: "¿Ganar a EE UU?, ¿por qué no?"
"Estamos felices. Se lo dedico a quienes nos han apoyado, queremos darle un empujón a este deporte y una alegría a todos. Es una felicidad grande. En una final ante EE UU tenemos pocas opciones, pero las tenemos, ¿por qué no? Así que tenemos que ir a por ellos a muerte. Hace cuatro meses no sabía ni que iba a venir con la Selección, así que esto es un sueño. Creo que una final olímpica es una final olímpica con 17 años o con 27. Es increíble".
Noticias relacionadas
Raúl López: "No bajaremos los brazos ahora"
"Había mucha presión y expectativas dentro y fuera del equipo y la gente no se conformaba con otra cosa que jugar la final. Hemos llegado hasta aquí por fin y vamos a intentar aprovechar nuestro momento. Hay que aprender de los errores cometidos. Estados Unidos es un equipo fuerte, pero tenemos nuestras oportunidades para conseguir el triunfo en la final. Si hemos llegado hasta aquí, no vamos a bajar los brazos ahora".



