La Selección, entre luces y sombras
Noticias relacionadas
Del partido de ayer ante Angola sólo una palabra: ganamos. Ése es el resumen de un encuentro que no valió para casi nada. En la NBA se suele hablar de minutos basura, aquí éste ha sido el partido basura. Es difícil hacer una reflexión de un choque sin nada en juego. Lo que sí hemos jugado ya ha sido la primera fase de estos Juegos. En ella quedan destellos que nos hacen tener esperanzas: Ricky como estrella emergente, Felipe Reyes poniéndole a los partidos casta e ilusión, Gasol y Rudy añadiendo momentos de espectáculo...
Pero también ha habido sombras. Nos falta entrar rápido en los partidos, algo de intensidad en defensa y acierto en el tiro. Pero ninguna de esas sombras es lo suficientemente alargada como para teñir de negro el futuro más inmediato. Mañana espera Croacia en el primer partido a vida o muerte. Los croatas son los únicos supervivientes en Pekín del antiguo baloncesto yugoslavo. Y decir eso ya significa mucho. A pesar de sus importantes ausencias, Tomas, Popovic, Planinic o Ukic llevan el baloncesto y la competición en los genes. Pero nuestra Selección lleva el éxito tatuado en la piel. En los últimos dos años hemos sido campeones del mundo y subcampeones de Europa. Y a los Juegos hemos venido a por medalla.



