NBA | Playoffs final

Gasol persigue el anillo en el duelo más clásico

Arranca una de la finales de la NBA más míticas, rememorando aquellas de los 80. Los Lakers de Pau Gasol se enfrentan a los Celtics de Kevin Garnett, 21 años después. El primer asalto, esta madrugada en Boston.

<b>DUELO DE TITANTES. </b>Bryant y Garnett, frente a frente, en el partido de la fase regular disputado en Los Ángeles el pasado mes de diciembre.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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Empezó el vuelo con el Imagine de Lennon como música de fondo. Buen arranque para las finales NBA. Lo imaginable es real Y siguió la jornada, ya en Boston, viendo por televisión, en un restaurante que hace esquina con el TD Banknorth Garden, la final del 87 entre Celtics y Lakers con Mon cheri, amour de Stevie Wonder sonando por los altavoces. ¿Regreso al futuro? No, simplemente un Celtics-Lakers, el mítico cara a cara, el duelo que David Stern y las televisiones estaban esperando. A sólo unos metros de ese clásico televisado, Danny Ainge, general manager de los de Boston, prefería no recrearse en el pasado, sino en lo que desde hoy ocurra en el parquet. "Sólo pienso en los Celtics de 2008; y en mirar hacia los Celtics de 2009 y preparar el draft", comentaba quien en su día escoltó al verdadero y original Big Three: Bird, McHale y Parish.

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Es decir, mirando al futuro en una ciudad que espera con ansia esta final. Dieciséis títulos de campeones tienen los Celtics, bien colgaditos en su pabellón en forma de banderolas, catorce adornan a los Lakers. La diferencia se estrecha, con los flashes también sobre Phil Jackson y su órdago al mítico Red Auerbach (ambos entrenadores están empatados a día de hoy con nueve anillos cada uno). Y Gasol en boca de todos, porque es el as que desde L.A. ponen sobre el tapete para subrayar que las dos derrotas sufridas ante Boston en los duelos de la presente temporada son puro humo, estadística hueca: entonces no estaba Pau.

Ahora el de Sant Boi es el mejor socio de Bryant, que busca su cuarta NBA. No se cansa de hablar, de repartir elogios, de meter presión a los Celtics por aquello de que cuentan con la ventaja de cancha y no pueden fallar. Sin embargo, han demostrado que también brillan lejos del Staples Center, siendo el único equipo del Oeste que ha ganado cuatro partidos fuera de casa en estos playoffs. El otro Big Three, el de ahora, integrado por Allen, Pierce y Garnett, dice saber cómo frenar a Kobe, quien tiene asegurado el atronador abucheo de la grada verde. Vuelven a luchar por el Larry O'Brien Trophy, que llegaba al aeropuerto de Boston en un vuelo bautizado Slam Dunk One. Fue John Havlicek, leyenda NBA, quien le dio la bienvenida. Por la tarde, los operarios tatuaban el parquet del TD Banknorth Garden con el logo y demás emblemas de la final. Sobre ellos pasarán hoy los protagonistas, 21 años después. Música que no pasa de moda con Gasol -el primer español en disputar una final NBA- unido al estribillo. No le quiten ojo. Aunque la madrugada se empeñe en tirar de los párpados hacia abajo.

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