nba | utah jazz 104 - los angeles lakers 99

Boozer devuelve a Utah Jazz a la eliminatoria

Los Lakers encajaron su primera derrota de los playoffs (104-99) pero todavía mandan (2-1) en su semifinal del Oeste ante Utah. Los Jazz mostraron su versión del EnergySolutions Arena y se llevaron el partido gracias a la recuperación de Okur, Williams y un descomunal Carlos Boozer, decisivo en el tramo final del partido. Los Lakers, a pesar de todo, tuvieron sus opciones, pero esta vez jugaron mal los ataques decisivos y, antes, dependieron en exceso de Kobe Bryant.

<strong>RECUPERADOS.</strong> Utah volvió a su pista y Williams y Boozer renacieron para poner el 2-1 en la serie.
Juanma Rubio
Redactor Jefe de la sección de Baloncesto
Nació en Haro (La Rioja) en 1978. Se licenció en periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. En 2006 llegó a AS a través de AS.com. Por entonces el baloncesto, sobre todo la NBA, ya era su gran pasión y pasó a trabajar en esta área en 2014. Poco después se convirtió en jefe de sección y en 2023 pasó a ser redactor jefe.
Actualizado a

Por esto eran tan importantes los dos primeros partidos en el Staples. Porque los Jazz fueron el equipo que menos perdió en casa en la temporada regular, y llegar al infierno del Energy Solutions Arena con la serie empatada hubiera sido una concesión quizá definitiva. ¿Infierno? Sí, y jungla. Porque el ritmo de "Welcome To The Jungle" (bienvenidos a la jungla), la mítica canción de Guns And Roses, acompaña a los equipos en los instantes previos al salto inicial. Jungla para el rival y jungla para los jueces. Con el casi mítico Bavetta a la cabeza, los árbitros, sin ser decisivos, sí mostraron diferencia de criterios entre una y otra zona y permitieron la cazería de los Jazz bajo los aros. Es Salt Lake City, y es tiempo de playoffs. Playoff time. Bienvenidos a la jungla...

Los Lakers, sin embargo, se presentaron en el partido ajenos a todo lo que les rodeaba. Encendido el piloto automático de los playoffs, se lanzaron hasta un 3-11 con todo el quinteto inicial sumando puntos. Pero Utah, esta vez, respondió al instante y lanzó sus cargas a partir de la segunda falta de Fisher. Farmar, un sustituto de primer nivel durante la temporada regular, está mostrando sus carencias, quizá solo bisoñez, en estos playoffs. Entonces creció Deron Williams, esta vez sí cerca de su nivel (18 puntos, 12 asistencias), y apareció un Okur totalmente distinto al de L.A. El turco sumó 22 puntos y campó a sus anchas lejos del aro (4/7 en triples) hasta que Phil Jackson le colocó como par a Odom.

Con Radmanovic y Turiaf (14 puntos entre ambos) cubriendo todo su cupo de aportación del partido, los Lakers resistieron el primer cuarto (23-23), pero sufrieron en el segundo la acometida de los mejores Jazz de toda la serie. Así, el 52-43 era la mejor noticia para un equipo superado pero agarrado al partido. Kobe se fue al descanso con 8 puntos y una canasta en juego, mientras que Gasol no tuvo respuesta a la batalla planteada por Utah bajo los aros. Descentrado al comienzo por la permisividad arbitral, no estuvo nunca a su nivel, pese a algunas buenas acciones, e incluso su lenguaje corporal transmitió incomodidad en muchos momentos. En los dos primeros cuartos el español perdió cuatro balones y, en todo el partido, anotó 12 puntos y capturó 6 rebotes (sólo perdió un balón más en la segunda parte) pero, sobre todo, no pudo responder en el interior al festival de Carlos Boozer, otro desconocido en el Staples y renacido en el fragor de un EnergySolutiones que hervía en cada tirón de su equipo en el marcador.

Boozer le roba el protagonismo a Kobe

Bryant salió del descanso convencido de que, en un día gris de su equipo, todo dependía de él. Sus ocho puntos al descanso se convirtieron en 34 al final del partido (y 6 rebotes y 7 asistencias). Tras cuatro puntos de Gasol, Kobe se soltó y anotó 12 de los siguientes 13 puntos de Lakers. Utah seguramente contaba, tarde o temprano, con su aparición, pero aún así no pudo evitar que la duda asomara en su mirada. Sin embargo, los esfuerzos del MVP de la temporada regular no servían para reducir la ventaja porque Utah anotaba con demasiada facilidad y contestaba a cada acción en una lucha que fue, por momentos, Bryant contra los Jazz. Destellos de Fisher y Walton ayudaron a que los Lakers entraran con todas las opciones en el último cuarto (79-72).

Con Bryant en el banquillo, los Lakers perdieron el rumbo y encajaron un 7-2 en 3 minutos: 86-74. Con su vuelta (5 puntos seguidos) lo recuperaron y sembraron el terror en un rival que sabía que nadie, nunca, ha remontado un 3-0. Un carrusel de tiros libres benefició a unos Jazz más agresivos en el rebote ofensivo y que parecieron dar el golpe definitivo al partido (95-86). Pero sólo era la presentación del escenario final. Los mejores minutos de los Lakers en defensa se tradujeron en tres robos de balón, dos de Fisher y uno de Walton, y el partido llegó a los dos últimos minutos con todo por decidir: 95-92.

Noticias relacionadas

En ese tramo final, Bryant se mostró esta vez muy desacertado y entregó el protagonismo del partido a Boozer, que anotó 6 puntos seguidos para poner la puntilla a unos Lakers luchadores hasta el 104-99 final, pero sorprendentemente obtusos en esos últimos ataques. El ala-pívot sí fue esta vez el oso que dice sentirse cada vez que juega. Además de la anotación decisiva, sus números del último cuarto fueron 11 puntos y 7 rebotes, 4 de ellos en ataque. Al final 27 puntos y 20 rebotes y su firma como protagonista principal de un triunfo que revitaliza la eliminatoria (2-1).

Los Lakers sabían que Salt Lake city sería una prueba mucha más dura que Denver. Y sabían que Boozer, Okur o Williams no iban a pasar toda la serie tan lejos de su nivel. Por eso esta derrota no tiene nada de traumático. Nadie gana la liga haciendo un 16-0 en playoffs. Además, saben que en un partido nada brillante tuvieron opciones hasta el final y remaron a contracorriente sin ser nunca desarbolados. Con un gris Gasol, una versión simplemente correcta de Fisher, un Odom desdibujado en el segundo tiempo (13 puntos, 12 rebotes), o una aportación esta vez nula de Vujacic, llegaron a los dos minutos finales vivos. Y eso deja abiertas las opciones para el cuarto partido. De nuevo en Salt Lake City; De nuevo en la jungla.

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados