Sharp y Álex García levantan al Maccabi ante el Montepaschi
El Siena lanzó 45 triples, un récord

Ala hora de la verdad, en el último cuarto y medio, los galones pesaron y el Maccabi remontó un partido que se le había puesto imposible en la primera parte. El sempiterno campeón israelí peleará mañana por su sexta Euroliga, a la caza del Real Madrid, líder del palmarés con ocho títulos.
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La sensación de la campaña, el Montepaschi Siena, rozó el éxito, pero se hundió ante las arremetidas del secundario Álex García, un alero brasileño especialista en fajarse y que ayer las enchufó, y del veteranísimo Derrick Sharp (37 años), un tirador fiable bajo presión, que ya masacró las ilusiones de Final Four del Madrid desde la personal. Esta vez Sharp firmó su mejor partido del año en el día D, por eso, entre otras cosas, sigue en Tel Aviv doce campañas después.
Hasta esa aparición inopinada, el Montepaschi Siena y McIntyre habían agarrado las riendas con tal fuerza que era difícil creer que las soltarían. El chiquitín estadounidense (apenas 1,75 m) descerrajó cuatro triples antes del descanso y, apoyado en la fuerza de Sato y el talento de Lavrinovic, llegó a doblar al rival: 36-18. La defensa made in Pianigiani ahogaba a los maccabeos, pero Sherf hizo bajar a tiempo a los suyos a la trinchera. Mientras el Siena moría desde la línea de tres (45 intentos, récord de la Euroliga en este siglo), el Maccabi anotaba los mismos triples, once, con sólo 22 lanzamientos. Mañana jugará la final en casa, en una grada amarilla.



