Bullock y Felipe Reyes se lucieron ante el Menorca
El Real Madrid sentenció el choque en dos cuartos

La ciudad de Mahón (hermosa y galante) celebraba ayer su partido número 50 de local en la historia de la ACB y no podía ser con mejor cartel que con la visita del Real Madrid. En el entorno se respiraban sensaciones de permanencia matemática con la ilusión añadida de mostrar su humilde poderío al triunfante hijo pródigo, Sergio Llull, que llegaba con la camiseta madridista.No obstante, el inicio del partido ya marcaba el destino del mismo con un parcial inicial de 5-15 para los blancos (ayer de azul).Un Menorca con mejores ideas que ejecución de las mismas claudicó ya al descanso del encuentro cuando el marcador del Pabellón Bintaufa reflejaba un aplastante 26-45.
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En el inicio del tercer cuarto el Real Madrid metió una velocidad más al partido y decidió acabar definitivamente con los baleares superando la veintena de puntos de diferencia en el electrónico, algo que siempre tiene una consecuencia lógica de relajación posterior, y que aprovecharon los de Ricard Casas para maquillar mínimamente el monólogo madridista. Esa inesperada reacción del equipo menorquín, reflejada en un parcial de 18 a 5, animó un poco a una grada alicaída aunque todo se tradujo en el tradicional espejismo de estos casos.
El Madrid, punto a punto, y de rebote en rebote (19 capturas locales por 41 visitantes) volvió a machacar. Reyes y Bullock completaron su exhibición y el ViveMenorca cayó por 69 a 92.




