Pau Gasol regresa y Kobe Bryant se exhibe
Victoria 51 para unos Lakers que se aferran a la lucha por el primer puesto del Oeste. El partido, no especialmente brillante por parte de los angelinos, dejó la buena noticia del regreso de Gasol y la constatación, una más, de que Kobe Bryant es un muy serio aspirante a MVP. El escolta hizo lo necesario en los momentos oportunos para asegurar el triunfo de su equipo.


Tenían que ganar los Lakers y ganaron. Esa es la lectura más práctica de un partido en el que los angelinos amenazaron en el primer tiempo con enredarse en esa íntima tela de araña que les descabalgó del mando de su Conferencia en dos derrotas imperdonables ante Charlotte y Memphis. sin embargo, esta vez los Lakers tuvieron actitud y tuvieron, sobre todo, a esa ingobernable arma de destrucción masiva llamada Kobe Bryant a pleno rendimiento. Además, por supuesto, volvía Gasol. Una suma de elementos excesiva para que cuadrara la ecuación de un McMillan que no podía contar con su mejor jugador, Brandon Roy, y que llegaba al Staples al frente de un equipo que nada se juega pero que está matando la temporada sin dejar de pelear ni un sólo partido. Una actitud intachable con el sello de su entrenador, un buen entrenador aunque no cuente con un Sergio Rodríguez que, sorprendentemente, contó en el Staples con 15 minutos en los que demostró que seguramente no merezca el ostracismo absoluto al que se suele ver sometido.
De salida, los Blazers fusilaron a los Lakers desde la línea de tres puntos, con un acierto muy alto propiciado por la baja intensidad defensiva de los locales, acorde al frío ambiente de un Staples que parecía dar la victoria como un hecho más o menos consumado pese a las zozobras iniciales. Gasol evidenció falta de ritmo (diez partidos ausente con balance de 5-5 para su equipo) y aportó con cuentagotas pero con presencia: 10 puntos, 6 rebotes, 7 asistencias. Un regreso digno en espera de recuperar sensaciones para rearmar a un equipo que tiene otra buena nueva: Bynum ya corre y entrena a muy buen ritmo. Los playoffs pintan bien, pero antes los Lakers deben pelear siete finales más; la próxima, muy importante ante Dallas.
El arranque de Portland (26-31 en el primer cuarto) no inquietó demasiado a los Lakers, que fueron desperezándose en un no demasiado atractivo segundo cuarto en el que se sentaron las bases de lo que sucedería en el decisivo tercer parcial: ajuste defensivo para, desde una mejor actitud, contemplar cómo el punto de mira de los Blazers se torcía y cómo iba surgiendo la figura imperial de Kobe Bryant. Portland, tras los 31 del primero, anotó 32 puntos entre el segundo y el tercer cuarto, a pesar de buenos minutos de Sergio, que se fue al descanso con 7 puntos y 1 asistencia, a la postre sus números definitivos. 50-50, Tiempo de descanso y calma en un Staples con sensación de partido mucho más accesible de lo que demostraba el marcador.
Kobe destapa el tarro de las esencias
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Los Lakers demolieron a Portland en el tercer cuarto (23-13) sin grandes aspavientos. Un tirón de salida les llevó en volandas a los diez puntos de ventaja (69-59) con Kobe dejando destellos de magia en un puñado de canastas marca de la casa. Sin hacer mucho ruido, sus números crecían en progresión aritmética hasta que llegó la explosión: Con el partido controlado (86-68 con fresca aportación de Farmar), los Lakers se dejaron ir. La resistencia de Portland, dirigida por Outlaw (23 puntos) y un Webster inspirado en los triples (6/9 para 23 puntos) llevó el partido a un incómodo 88-81 con cinco minutos por jugar. Casi sobraron, porque lo siguiente fueron dos triples consecutivos de Kobe, uno de ellos con tiro adicional. Siete puntos en un instante, gritos de "MVP" en las gradas, 95-81 y partido cerrado. Si a Portland le quedaban fuerzas físicas, las mentales se las había llevado por delante el genio de Bryant, que cerró el partido con 36 puntos, 13 rebotes, 7 asistencias y 3 robos de balón. 10/16 en tiros, 4/5 en triples, 12/13 en tiros libres... Cifras tan espectaculares como su presencia, midiendo en cada momento las necesidades de su equipo y la temperatura del partido. Apareciendo cada vez que era necesario.
La victoria, esperada y necesaria, mantiene las opciones de los Lakers (51-24) de dar caza a unos Spurs (52-23) que ya marchan a ritmo de playoffs y a unos Hornets (51-22) empeñados en mantener el cetro de la Conferencia a base de buen baloncesto. Y, lo que es igual de importante, les mantiene un palmo por delante de Houston y, sobre todo, de Phoenix. Buena situación una vez superada la ausencia de Gasol y a pesar de los lamentables fallos ante Bobcats y Grizzlies que les impiden caminar de la mano de New Orleans. En cuanto a Portland (38-37), buena imagen en la recta final de una buena temporada para un equipo con mucho trabajo detrás y mimbres para ser importante con el regreso del gigante Oden.



