Vistalegre, con permiso de Vujcic

Noticias relacionadas
El Real Madrid lleva 25 meses sin perder en Vistalegre en partido de competición europea. En ese tiempo han pasado por el palacio carabanchelero la flor y nata continental. Pero en casa los jugadores madridistas se sienten casi invencibles, lo dicen ellos. Hoy, además, su motivación y la de los aficionados será máxima. Cuenta la pancarta, la paliza de hace dos semanas y, por encima de todo, el futuro. Si el Madrid vence y el Olympiacos cae en Kaunas hora y media antes habrá asegurado la primera plaza. Y disputaría los cuartos, la última ronda antes de la Final Four, con la ventaja de cancha, donde Vistalegre acapararía otra vez todo el protagonismo. La derrota, en cambio, puede resultar trágica y suponer incluso la eliminación dependiendo de la próxima jornada.
Frente al factor Vistalegre, el factor Vujcic. Nos decía un lector que compararle con Sabonis, aunque sea sólo en un partido, es excesivo. Quizá lleve razón, pero no hay en Europa torres con más talento que el croata. Con más futuro puede ser, con más físico también, pero no superior. En la ida, su reaparición tras meses de lesiones ejerció de catarsis colectiva. Medio cojo devolvió a sus compañeros la confianza perdida. No es ni un anotador ni un reboteador compulsivo, pero pocos pívots entienden el juego como él. Es el director del Maccabi desde el poste, el que encuentra la espalda del defensor, el que abre espacios, el que hace bailar a su equipo. Promedia en esta Euroliga 4,4 asistencias, casi el doble que los bases madridistas. Peligro, aunque Reyes y Lazaros le harán sufrir.



