Vistalegre, arma blanca ante el Dragón Giannakis
El Olympiacos de Greer y Jackson es la trampa del Top 16


Cuando el pasado 4 de febrero se procedía al sorteo del Top 16 en Madrid, los grandes aspirantes a meterse en la Final Four cruzaban los dedos para que del bombo cuatro, el último, el de los equipos más débiles, no surgiera el Olympiacos. La gran trampa del sorteo. Y le tocó al Real Madrid.
Los griegos suman cuatro derrotas seguidas en la Euroliga (contando el final de la primera fase) y llegan a España tras perder el derbi ateniense en su Liga con el Panathinaikos (64-82). Sin embargo, por plantilla deberían aspirar a pelearle el título a cualquiera. La aparición en el banquillo de Panagiotis Giannakis en lugar del controvertido Gershon es otro punto a su favor. Al seleccionador griego, conocido como el Dragón, le está costando que los suyos echen fuego por la boca. Al Olympiacos le falta la defensa y el ardor guerrero que siempre caracterizaron a los equipos de Giannakis desde sus tiempos de jugador. Pero el animal mitológico puede despertar en cualquier momento. Antonio Martín, Herreros, Plaza, los jugadores... no han parado durante la semana de hacer llamamientos a la afición. El Madrid apela a Vistalegre para sumar su segundo triunfo en el Top 16 y mantenerse en la pelea por el liderato con el Maccabi, al que visitará el próximo jueves quizá ya con Lazaros Papadopulos recuperado. Pero eso será otra historia.
Noticias relacionadas
El base estadounidense Lynn Greer, MVP de la pasada jornada, y el fornido Marc Jackson, antiguo jugador del Lobos Cantabria, son, en ausencia de Macijauskas (lesionado en la espalda) las grandes figuras. Greer es casi imparable en el uno contra uno. Promedia 17 puntos y 3,5 asistencias. Jackson firma 15,7 (41% en triples), 6,3 rebotes y será difícil de frenar en la zona blanca. Él y Burusis ponen el cuerpo en ausencia de Baby Shaq y el gigante Tsakalidis, que acompañó con sus 2,18 a Pau Gasol en Memphis.
Los de Plaza intentan pescar en río revuelto, en medio de las bajas, para dejar K.O. al rival. Al Olympiacos no le ayuda que uno de sus americanos, de enorme talento, Qyntel Woods, sólo juegue en Euroliga. Le falta el ritmo que sí tiene el Madrid, aunque la presión también es blanca. La Final Four exige el triunfo.



