NBA | All Star

LeBron venga al Este

El fin de semana de las Estrellas puso el punto final en Nueva Orleans con el triunfo del Este sobre el Oeste por 134-128. Ray Allen fue el héroe y máximo anotador, con cinco puntos en los últimos 15 segundos, y LeBron James se llevó el MVP.

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Al abrazo festivo de la NBA a Nueva Orleans le faltó un dedo para ser completo: el dislocado dedito pequeño de la mano derecha de Kobe Bryant, que sumió en el banquillo a la estrella de estrellas de los Lakers a partir de los tres minutos de juego. Con 2:52 de partido, no más allá de las escaramuzas previas (8-5 para el Este), Bryant fue sustituido por Nash, sin un solo tiro y con un rebote por toda estadística. En el banquillo le envolvieron en hielo toda la mano derecha, por precaución. La estrella más brillante del Oeste se quedó con pinta de máscara de Mardi Gras. Kobe ya no volvería al Partido de las Estrellas. A partir de ahí, los campos del Eden quedaban abiertos para el Este.

El más lerdo podía darse cuenta de que, con Bryant sentado y con el Este al galope para lavar la paliza que se llevó en 2007 en Las Vegas (153-132, Oeste), el All-Star Game estaba volcado. El Este presentó al raptor Bosh como titular en el puesto de Garnett y salió "au grand galop", al galope tendido de LeBron James. Bajo el control de seguridad de Ray Allen, el descanso llegó con 74-65 para los allstars del Este, ganadores de cada uno de los dos primeros cuartos. Con 106-93 se cerró el tercer cuarto, y entonces, milagro de milagros... hubo algo parecido a un partido. La ilusión de los jóvenes Chris Paul y Brandon Roy fue la mecha veloz que hizo hervir al Oeste. Con 6:52 por delante, una bandeja de Nowitzki sellaba la remontada: 110-112 para el Oeste que, a 2:49 aún mandaba: 119-122. Ahí llegaron los dos primeros de los tres triples de Allen en los últimos tres minutos... justo cuando su entrenador, Doc Rivers, planeaba su relevo por Bosh para subir la altura de su equipo, cercado por las tres torres del Oeste: Nowitzki, Duncan, Stoudemire. Con los dos triples de Allen, el Este se adelantaba 125-122. Otro triple de Paul forzó el 125-125, pero ahí irrumpió King LeBron James, relámpago vengativo que se llevó por delante las esperanzas del Oeste y que, como un tomahawk, casi esculpe la cabellera de Nowitzki, que pasaba por allí

Hachazo definitivo.

James hundió el balón en el aro del Oeste con la fuerza de una oscura erupción solar. Tras el hachazo de LeBron, 127-125, ya no habría más empates. Paul (16 puntos y 14 asistencias, con Roy en 18 y nueve rebotes) lo intentaría hasta el fin ante un New Orleans Arena que se le entregaba, pero un nuevo triple de Allen (máximo anotador del partido, 10/14 en tiros, 28 puntos), selló el resultado: 134-128, Este.

Noticias relacionadas

LeBron (27 puntos) fue MVP por segunda vez en tres años. La primera, en 2006, cuando Pau Gasol fue allstar en Houston. Dos cavaliers de Cleveland, LeBron y Danny Gibson, fueron los Más Valiosos entre los veteranos y los novatos, en los partidos de domingo y viernes. "Ni aún así nos darán el respeto que merecemos", se quejó James.

La de Paul, que había dado el discurso de bienvenida junto al otro hornet en el All Star, David West, era otra historia: "Cuando aún ves por nuestras calles en Nueva Orleans gente sin hogares y en tiendas de campaña, es un honor poder estar aquí para decirle al mundo que Nueva Orleans está de vuelta, que resurge. Gracias a todos". De nada. Y ahora, entre Los Angeles y Phoenix regresa la NBA. La de verdad.

Te recomendamos en Más Baloncesto

Productos recomendados