Dwight Howard devuelve la grandeza al concurso de mates

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Dwight Howard devuelve la grandeza al concurso de mates

Dwight Howard devuelve la grandeza al concurso de mates

Gran noche de concursos en el All-Star de Nueva Orleans. Mientras las funciones principales calentaban motores, San Antonio se impuso en la prueba de tiro por equipos y Deron Williams se llevó la lucha de habilidades. Después, Jason Kapono reeditó su título en un concurso de triples de excelente cartel y en el que el de Toronto no dio opción a sus rivales. El fin de fiesta llegó con un memorable concurso de mates en el que Dwight Howard se sacó la espina del año pasado y se impuso con algunos mates que formarán parte de la historia del concurso.

La noche de concursos del All-Star Weekend de Nueva Orleans respondió a las exepctativas que había levantado y fue un gran espectáculo. Pura diversión que demuestra que quedaron atrás los años en los que estas pruebas quedaron un tanto devaluadas, especialmete el concurso de mates. Ahora, el concurso de triples contaba con un plantel de participantes de absoluto lujo y el de mates, con una generación de jóvenes jugadores que han revitalizado la prueba con competitividad, ilusión e imaginación.

La noche fue para Dwight Howard. El pívot de los Magic había prometido espectáculo y revancha tras no poder lograr el título en 2006. Y ambas cosas repartió a manos llenas. Su victoria se fraguó en una primera ronda descomunal, que le permitió llegar a la final con dos mates perfectos. 100 puntos logrados, primero, con un increible mate desde detrás de la canasta y después con el momento de la noche: capa y camiseta de Superman y un salto descomunal con los dos pies desde casi la línea de personal. No llegó a machacar de forma limpia, pero su suspensión imposible en el aire pasará a la historia de los All-Star.

Después, en la final, Howard batió al defensor del título, Green. El de los Wolves, demasiado preocupado en la primera fase del show, con un pastelito colocado en el aro cuya vela apagó en su primer mate, se reservó para la final una joya que bien podría haber valido el título. Ese tomahawk pasándose el balón por debajo de las piernas fue otro de los momentos álgidos de la noche. Su último mate, con la enorme dificultad de realizarlo descalzo, no sirvió para desbancar a un Howard que ya se había metido a los presentes en la manga y que, en la final, aunque un peldaño por debajo de su impresionante primera fase, supo mantener la sensación de que era merecedor del triunfo, algo fundamental en una edición en la que el público pudo votar vía internet y sms.

El 78% del voto de los telespectadores confirmó la opinión del jurado y premió a un Howard que en sus dos mates de la final volvió a mezclar el show del que realizó tras recoger la bola de una mini canasta que había pegado al tablero, con la dificultad y la belleza de otro mate antológico en el que palmeó el balón en el aire contra el tablero antes de hundirlo en el aro con la otra mano.

Antes de que Green y Howard se jugaran el título, habían quedado en el camino Jamairo Moon y Rudy Gay. De ambos se esperaba mucho, pero se quedaron un paso por debajo de los finalistas. Aún así, ambos realizaron un segundo mate soberbio, especialmente difícil el del alero de los Raptors, ligeramente por delante del 4'70 de tiro libre y recogiendo en el aire el pase de Kapono.

Exhibición de Jason Kapono

Antes, de los mates, Kapono mantuvo su título de mejor triplista en un concurso que se presentaba con un cartel excelente: un doble ganador como Stojakovic, Steve Nash, Richard Hamilton, Nowitzki en lugar del lesionado Kobe y Gibson, que llegaba tras llevarse el MVP del duelo rookies-sophomores gracias a sus once triples convertidos.

Nash (9 puntos) o Stojakovic (15) decepcionaron en la primera ronda, y fueron eliminados junto a Hamilton (14). En la final, Gibson igualó sus 17 puntos de la primera fase, Nowitzki se quedó en 14 y Kapono apareció en último lugar par exhibir su quirúrgica precisión. Si en la primera fase había sido el único en llegar a los 20 puntos, en la final se destapó con 25, una puntuación de gran campeón.

Antes, en los concursos más ligeros y de más reciente creación, San Antonio se había llevado el de tiro en equipo con un trío formado por Tim Duncan, David Robinson y Becky Hammon. Derrotaron en la final a Chicago, que ya había perdido ante Detroit la anterior edición de esta prueba que une a un jugador actual de la franquicia, a uno retirado y a una jugadora de la franquicia femenina de la ciudad. Curiosamente ganaron los Spurs con dos pívots, que una vez formaron unas imparables torres gemelas, tirando. En la prueba de habilidad, Jason Kidd y el actual campeón, un Wade que compareció sin ninguna tensión, dejaron paso a una final que enfrentó a dos bases que ya son presente pero que serán también el futuro de la liga: Deron Williams derrotó a Chris Paul ante la decepción de la parroquia local, y lo hizo con récord, ya que cubrió el circuito de dribblings, tiros y pases en apenas 25 segundos y medio. Wade había dejado el pasado año la marca en 26 en segundos.