USA-Vitoria, con escala en Italia
El último fichaje madridista estaba el miércoles en Estados Unidos, el jueves en Bolonia, por la noche en Madrid y ayer se entrenaba en Vitoria.

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Seis años después, Iker Iturbe volvió a vestirse de blanco ayer por la mañana, en el entrenamiento del Real Madrid previo al duelo con el Akasvayu, del que se cayó por decisión de Joan Plaza (entró Pablo Aguilar). Un fichaje relámpago que ha sorprendido a muchos, incluido al jugador vasco, amigo de Alberto Herreros, director técnico del baloncesto madridista. El ala-pívot se encontraba el jueves en Estados Unidos por asuntos familiares aprovechando el parón copero en la Lega (juega en el Fortitudo Bolonia desde el 7 de diciembre), y desde allí voló a Bolonia. Esa misma noche viajó desde la ciudad italiana a Madrid. Ayer por la mañana cogió un vuelo de Madrid a Bilbao, para llegar por carretera hasta Vitoria. A las nueve ya estaba en el hotel de concentración. "No me esperaba que el Madrid me llamara, pero estoy muy contento de volver a casa. Es una combinación de muchos sentimientos, porque no sólo es regresar a la ACB, es hacerlo para disputar la Copa del Rey y, además, en Vitoria". Iturbe en estos dos meses en la Lega había disputado ocho encuentros, con una media de 5,9 puntos, 2,7 rebotes en 21 minutos.
El vitoriano, casado con una estadounidense, se incorporó al Madrid en 1998 tras cerrar su periplo universitario en Clemson (empresariales). Ahí estuvo hasta 2002, cuando aceptó una oferta del Estudiantes. En 2005, con Maljkovic en el banquillo madridista, llegó a un acuerdo para regresar a la Casa Blanca, pero el club colegial acudió al derecho de tanteo y le retuvo (dos temporadas a razón de 450.000 euros). El pasado verano quedó libre, no recibió ofertas de su agrado y en diciembre se incorporó a la liga italiana.



