El Tau doblega al final el enorme trabajo de Haislip
Rakocevic y Muoneke le arrebatan el premio al Unicaja


La rivalidad entre el Tau y el Unicaja no ha parado de crecer tras la final que le ganaron los malagueños a los vitorianos en 2006. La de la despedida de Garbajosa. Desde entonces, el Baskonia ha afrontado cada duelo frente a los de Scariolo como si aquella final no se hubiera acabado, con motivación máxima, sumando paliza tras paliza. En total seis triunfos seguidos por una diferencia media de 22 puntos. Y con la victoria de ayer, siete del tirón y el Unicaja, a casa. "La Copa es un torneo muy rápido", diría luego Germán Gabriel. Para él fue express, apenas unos buenos minutos en la primera parte y el resto sentado en el banquillo antes de regresar a Málaga.
Esta vez por lo menos no hubo revolcón, pese a la ambición baskonista. El Unicaja sujetó al Tau, incluso cuando amenazaba despegue al borde del descanso: 37-26, minuto 18. Datos que avalan la mejoría del equipo andaluz, pero insuficientes a estas alturas de campaña. Gabriel con 11 puntos (todos en la primera parte) y Marcus Haislip con 17 (15 en la segunda) eran sus únicas vías de anotación, con el agravante de que juegan en el mismo puesto: uno releva al otro. A la marea verde le faltó un perímetro consistente. Entre Kus, Welsch, Jiménez, Berni, Popovic y Sanders sumaron 14 tantos. Y Cabezas sin darse un respiro, porque es insustituible.
Noticias relacionadas
El Tau no remató, el Unicaja le asía de la camiseta: 53-55 tras el tercer cuarto. Ndong andaba firme en la zona y además despegaba Haislip. Hasta su eliminación encestó los nueve tantos malagueños en el periodo final, con un mate saltando en parado de espaldas al aro y dándose la vuelta en el aire que puso en pie al pabellón, incluida la tribuna de prensa.
A poco más de dos minutos los de Scariolo aguantaban como jabatos (63-64), pero se quedaron sin recursos. No supieron jugar los instantes finales, pecado capital insalvable ante el Tau de un letal Rakocevic en las penetraciones. Y de una sorpresa, Muoneke. El ala-pívot anotó un triple tras tiempo muerto en el que Scariolo había ordenado una zona. Esa canasta hundió al Unicaja y Muoneke añadió la puntilla desde la personal: 70-64, minuto 39. Poca participación de Splitter y sobresaliente actuación de Sergi Vidal, en una condición física pletórica tras más de un año de calvario por las lesiones. Ahora, es letal en las entradas, su especialidad, y también en los triples. El Tau ha ganado un pedazo de jugador, y seleccionable. Otro motivo para seguir soñando con la Copa. Sería su sexta en un suspiro. Vaya aguante.



