Un genial Navarro no rompe la maldición de Memphis
Memphis sin ser capaz de ganar los partidos ajustados. LeBron James evitó, con prórroga incluida, el triunfo de unos Grizzlies que tuvieron en Navarro a su mejor baza. El escolta español completó uno de sus mejores partidos en la NBA. Toronto no pudo dar la sorpresa en Detroit. Los Pistons no estaban para bromas después de la paliza que recibieron ante los Knicks y, de la mano de un genial Hamilton, se impusieron con comodidad a unos Raptors en los que Calderón no rindió a su nivel habitual.


Tercera prórroga para Memphis en lo que va de temporada y tercera derrota para los de Iavaroni, que siguen con la maldición que les impide imponerse en los finales ajustados a los que se ven abocados en aquellos partidos en los que no se dejan ir y pelean por el triunfo hasta el final. Ante Cleveland (124-132) los Grizzlies se vinieron abajo con estrépito en el tiempo extra, lastrado por la mala selección ofensiva de un Rudy Gay que se empeñó en luchar sólo contra los elementos y que estropeó en esos cinco minutos su gran partido (30 puntos, 9 rebotes).
Pero el mejor jugador de Memphis fue Juan Carlos Navarro, que firmó una de sus mejores actuaciones en la NBA. El escolta español apareció desde el banquillo tras un pésimo arranque de su equipo (2-12) y, con dos triples, reactivó a unos Grizzlies que ya no le perdieron nunca la cara al partido. Era el comienzo de la exhibición del español, que logró 26 puntos, a 2 de su récord en la liga, y 6 triples, uno de ellos decisivo para llevar el partido a la prórroga.
Memphis seguramente no mereció esta vez el castigo de la derrota. Fue casi siempre a remolque pero siempre supo reponerse a los tirones de los Cavaliers, en los que iban apareciendo gradualemente Gooden, Gibson o Ilgauskas, pero que tuvieron la aportación constante del gigante LeBron: 51 puntos, 8 rebotes y 9 asistencias. King James capitalizó el juego de su equipo y se mostró demoledor en el último cuarto, cada vez que su equipo se vio en una situación comprometida.
Pau Gasol, por su parte, realizó un buen partido (19 puntos, 12 rebotes, 5 asistencias, 2 tapones) con un gran arranque y un extraordinario final, en el que logró una canasta y dos tapones que a punto estuvieron de resolver el choque sin necesidad de una prórroga en la que se consumó la quinta derrota seguida de unos Grizzlies (10-28) que mejoran enormemente con Conley y Navarro en cancha y Gasol haciendo las veces de pívot.
Toronto, sin opciones en Detroit
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Después de recibir una paliza descomunal en New York, los Pistons necesitaban una víctima con la que resarcirse y los tocó a los Raptors de Calderón pagar los platos rotos (103-89). En Auburn Hills, el base español no tuvo ni mucho menos su mejor día (8 puntos, 5 asistencias), ahogado por el temible juego exterior de los locales, con un buen buen Billups (20 puntos) y un extraordinario Richard Hamilton (39 puntos, 16/22 en tiros de campo).
Los Pistons midieron a los Raptors en el primer cuarto (20-18), les dieron aire en el segundo (51-50) y en el tercero decidieron acabar con el partido con un parcial de 26-15 y una defensa que no supieron romper unos Raptors en los que Bosh luchó en vano (16 puntos, 11 rebotes) y Bargnani se quedó sin anotar y demostró de nuevo que no se termina de encontrar tras su lesión. Ante el mal día de los titulares, tuvieron que ser Kapono y Delfino, 14 puntos cada uno desde el banquillo, los que pusieran la mayor aportación de un equipo que no tuvo opciones reales de triunfo en la segunda parte y que, pese a romper una racha de tres triunfos, se mantiene quinto del Este, pero lejos del nivel de unos Pistons abocados a luchar con Boston por la supremacía de la Conferencia en la temporada regular.



