Reyes rescata al Madrid en el peor día de Bullock
El pívot fue el mejor ante un Cajasol que mantuvo el tipo


Mereció mejor suerte el Cajasol. Pero tuvo mala suerte. Ayer fue el día de Reyes... de Felipe Reyes. El extraordinario pívot cordobés, una vez más, estuvo colosal. No ya por los 23 puntos que anotó, y siempre en esos momentos que más fastidian a un rival, sino por su poder intimidatorio, por coger un rebote ofensivo con 66-72 que minó al Caja; por ponerle un tapón a Miles a poco menos de dos minutos para el final (68-72) que lo mató... y porque es un pedazo de jugador.
Si los de Magnano jugasen siempre como ayer, no estarían con el agua al cuello en la clasificación. Le echaron casta, coraje, orgullo y pusieron en verdaderos aprietos a un aplicado Real Madrid, que nunca perdió la compostura y que, tras cerrar el primer cuarto con 10 puntos de ventaja (17-27) con triple NBA del turco Tunceri (estaba a casi 10 metros) vio cómo su rival, al ritmo de Kakiuzis, Miso y Miles se le subió a las barbas. Apretó en defensa, bordó el baloncesto y fue capaz de llegar con ventaja al descanso (44-43) y al tercer cuarto (57-56).
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Louis Bullock, aquel bomboncito que Boza Maljkovic (palabras suyas) regaló a Unicaja y después al equipo blanco (quiere jugar en la Selección española, por cierto) no tuvo su día (sólo anotó tres puntos). Pero en su lugar estuvo otro grande: Charles Smith.
El final fue de intensidad superior. Un maravilloso triple de Ellis (anotó cinco) a falta de cuatro minutos puso el marcador en un ajustado 66-65. El pabellón San Pablo vibraba. Pero en la jugada siguiente apareció la magia de Raúl López, quien con un formidable lanzamiento desde 6,25 volteó el partido (66-68). Aquello mató a los cajistas. Con el coloso Felipe Reyes como dueño de la situación, los de Joan Plaza, definido por Ramón Calderón como el sucesor del grandísimo Pedro Ferrándiz (el mejor entrenador español de todos los tiempos), se hicieron los amos con un insalvable 66-72. De nada valió un postrero triple de Miso y el orgullo de los sevillanos. El Real Madrid fue ayer demasiado Real Madrid.



