Jasen: "En casa ya no podemos fallar más"
El Estu preparó en Navidad el duelo ante el Granada

Pancho Jasen (1,99 m y 29 años) disputa hoy su partido número 300 en la ACB, cifra a la que ha llegado tras nueve temporadas en España. Aterrizó en Gijón en 1999 y en el verano de 2001 ya vestía de colegial. Un marca que en otras circunstancias el capitán celebraría con más entusiasmo, pero que en las actuales no hay lugar para homenajes. En estas Navidades, el MMT Estudiantes disputa una final cada tres días. La de hoy, ante el Granada de Borchardt, que opta a su cuarto triunfo consecutivo y a meterse por vez primera en la Copa.
El Estu marcha colista y la sombra del descenso es cada día más alargada. Para salir del pozo, Perasovic le ha dado a sus jugadores turrón, pero del duro. Entrenamiento la tarde de la Nochebuena y entrenamiento en Navidad, sin tiempo para digerir cenas y comidas. Por eso los aficionados esperan hoy un Estudiantes más fino, que no se venga abajo al final, como el domingo en Fuenlabrada.
"Navidad movidita, sí -reconoce Jasen-; pero siempre hay que intentar desconectar. Yo lo celebré en casa con la familia, con mis padres, algunos amigos, con Juan Ignacio, mi hermano". Con él pasará de compartir mesa y mantel a rivalizar hoy en la pista. "Aún se me hace extraño jugar contra él porque hay una gran diferencia de edad entre nosotros (siete años) y nos hemos enfrentado muy poco. Además, también fue jugador del Estudiantes y compartimos equipo. En Nochebuena intentamos hablar de otras cosas, pero era inevitable no mencionar el duelo. Sé que están muy bien, con mucha confianza. Con Borchardt, Gianella y Pecile en buen momento. Un adversario durísimo".
Gonzalo y Caio.
Noticias relacionadas
De puertas para dentro, Jasen ve una recuperación real: "Ha habido mejoría, pero ahora nos falta rematar al final. No dejar escapar triunfos que tenemos en la mano. No creo que haya miedo entre los jugadores, pero la realidad es que no rematamos". Y asegura que "nada es comparable" con la presión de jugar por salvar la categoría. "He vivido las dos épocas en el Estudiantes, cuando peleábamos por los títulos y la de ahora, y ésta es la más difícil de mi carrera. Personalmente tampoco estoy bien. Me hice daño en un tobillo contra el Joventut (el 17 de noviembre) y aún arrastro molestias. Soy un alero físico y lo noto".
"En casa ya no podemos fallar más. Es lo que hay". Y habla de los fichajes: "Les hace falta tiempo, aunque Potapenko nos aporta cosas nuevas. Dará solidez y rachas de puntos. Hoy puede ser importante ante un pívot tan duro como Borchardt". Ahí, en la pintura, se suma a la pelea Caio Torres, dado de alta en lugar de Young. Músculo aparte, el Estu sufre en la dirección. Su cerebro, Gonzalo, ha estado indispuesto. En principio, jugará. Sólo de pensar en una baja, Perasovic tiembla.



