Paliza blanca con Sekulic y Pelekanos a los mandos
El Real Madrid peleará por el liderato el jueves en Atenas


Rutina completada: el Real Madrid arrasó al Chorale Roanne en Vistalegre, donde sigue invicto en ACB y Euroliga, y se jugará el próximo jueves en Atenas el primer puesto del grupo C con el poderosísimo Panathinaikos, el club de los 30 millones de euros de presupuesto. Y es que merece más la pena mirar al futuro, a Grecia, que recrearse en el encuentro de ayer.
El campeón de Francia ha acumulado 81 puntos de desventaja en dos partidos: los 50 de diferencia que le metieron los de Obradovic la semana pasada y los 31 con los que fue vapuleado ayer por el Real Madrid (104-73). En la previa Joan Plaza nos vendió la moto: "Por nuestros problemas físicos pienso que viviremos un partido duro". Madridistas en la enfermería hubo, es cierto (Hamilton, rodilla izquierda, y Mumbrú, lumbalgia, no jugaron; Bullock volvió a golpearse el dedo en el que sufrió una fisura y pasó varios minutos en el banquillo); de la dureza, ni rastro. Con independencia de cómo marchara el marcador, el choque fue un paseíllo de principio a fin. El ala-pívot estadounidense del Roanne, Marc Salyers, anotó sus puntos de rigor (18), pero perdió a manos de Macijauskas (Olympiacos) el liderato en la clasificación de anotadores. Su compatriota Brion Rush le secundó con 27 tantos y 5 triples, la mayoría de ellos sin oposición. Y poco más.
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Plaza puso de inicio en pista al griego Mihalis Pelekanos y al montenegrino Blagota Sekulic. Alero y pívot firmaron su mejor actuación de la temporada. Confianza al zurrón para lo que se avecina, que es mucho. Pero nada significativo en el caso de Pelekanos. Estuvo muy activo, demostrando su movilidad, su peligro al contraataque y su don natural para robar balones (4), aunque sigue abonado al carrusel de faltas tontas. Sus 12 puntos llegaron con un pobre 33% en tiros de campos. Va pasito a pasito hasta... Él dirá. Su compañeros le apoyan y ayer encandiló a los aficionados con un mate bestial a una mano que abría la brecha hasta los 20 puntos: 71-51.
Antes, en el inicio del duelo, el Roanne cobró una tímida renta (8-11), que no inquietó a nadie. Porque un parcial de 15-0 mató las escasas esperanzas del equipo galo, que no renunció a su juego rápido y vertical. Ventaja añadida para el Madrid, que sumó 20 rebotes más, dio 17 asistencias y lo bordó en el tiro (11/18 en triples). En un duelo de ida y vuelta, de muchos ataques, de tiros cómodos y jugadas poco elaboradas, Charles Smith agotó el cargador con gran acierto: 22 puntos y hasta el Panathinaikos.



