Mariano de Pablos

"Quizá deje el basket; hay que ganar pasta todos los meses"

Mariano de Pablos presentó su renuncia como entrenador del Estudiantes, que tras siete derrotas seguidas es colista de la ACB. "Dejo el cargo con el convencimiento de que contribuirá a que el equipo salga de la crisis", dijo.

Mariano de Pablos
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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Decía usted el sábado, tras el Estudiantes-Joventut, que el equipo necesitaba "una cara alegre" para cambiar el rumbo. Antes de que llegue, usted ha decidido dejar el cargo.

Sí, porque la situación no marchaba y es preferible tomar decisiones antes de que sea demasiado tarde. Quedan 26 partidos y, según las cuentas, habrá que ganar en torno a once para salvar la categoría. Casi la mitad. Era el momento de cortar por lo sano.

Operación sin anestesia, se llama a eso. No sabemos cómo aguantará el enfermo, cuya dolencia ¿es física o mental?

Lo que urge ahora es que el equipo tome un impulso anímico. Hay deficiencias que se convierten en rutina y que hay que eliminar. Por eso me voy.

Aunque no quieran el presidente, Fernando Bermúdez, y el director deportivo, José Asensio.

Ellos no están de acuerdo, me han tratado de convencer para que siguiera al frente del equipo. Consideran que el problema no está en mí. Pero yo dejo el cargo con el convencimiento de que contribuirá a que el equipo salga de la crisis.

¿Dónde está?

Pues no lo sé. Creo que el equipo necesita alguien que le dé un aire nuevo. Y quizá también un par de jugadores limpios de cabeza. Un cambio.

Una revolución a la que alude en sus cánticos la Demencia (bueno, la Demencia también pedía el pasado sábado la dimisión de la Directiva...).

Lo que pasa es que los jugadores se han habituado a una inercia peligrosa. Hay que cambiar y hacerlo ya. Ése es el único motivo de mi marcha.

¿Y ahora qué? Me refiero a usted y a su futuro.

No soy un entrenador al uso, de esos que llevan muchos años en la Liga y éste es su modo de vida, su trabajo. El baloncesto es mi pasión, pero tengo que ingresar pasta todos los meses para vivir, así que quizá me dedique a otra cosa.

¿Tanto castiga el perder?

No, pero hay que barajar todas las opciones. Y hay que trabajar para poder vivir.

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Y animar más que nunca al Estudiantes.

Eso no voy a dejar de hacerlo nunca.

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