Unicaja: una plantilla de 13,4 millones a la deriva
El equipo malagueño, en su peor inicio desde 1998

La plantilla del Unicaja vale, a grandes rasgos, 13,4 millones de euros sobre un presupuesto de 17. Desde este verano gestiona ese dineral Berdi Pérez, nuevo director general que llegó procedente del Gran Canaria avalado por una excelente fama de descubridor de talentos. De momento, este año ha pinchado en hueso. Unicaja se arrastra en el barro de la ACB. Su récord, de dos victorias y cinco derrotas, es impropio para uno de los diez mejores presupuestos de Europa. Es el peor inicio desde la temporada 1998-99, cuando dirigía al equipo Pedro Ramírez en el año de transición entre Imbroda y Maljkovic. Aquel año Unicaja no alcanzó los playoffs. Antes se aceptaba, ahora no se transige con esas ligerezas.
La crisis no es de hoy. Arrancó en verano, cuando Scariolo rechazó la renovación y aceptó a regañadientes cumplir su último año de contrato después de flirtear con varios clubes. La planificación de la plantilla se atascó. No siguió Pepe Sánchez y se contrató al serbio Bojan Popovic, que hasta ahora ha resultado un fiasco. Se marchó Marcus Brown y llegó Davor Kus, croata con estilo que es de lo más rescatable hasta el momento. Welsch continúa con encefalograma plano y Santiago está en caída libre. A los internacionales les duele el Europeo y Haislip, jugador franquicia (más de un millón de euros de sueldo) flota por los partidos sin ninguna influencia. Los sistemas de Scariolo, además, son jeroglíficos para sus jugadores hasta que avanza la temporada. Y Unicaja, equipo Final Four la temporada pasada, es una mediocridad sobresaliente por ahora.
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A apenas dos minutos del final, cuando Unicaja todavía tenía opciones reales de ganar el partido contra el Iurbentia Bilbao, la afición del Carpena salía por los vomitorios. Ya lo había hecho una semana antes, después del desastre contra el ViveMenorca. Aquel día, ni la canción que el responsable de megafonía puso a todo gas impidió que se escuchase una bronca de categoría. "Entiendo la reacción del público", se lamentó Scariolo, que tiene dudas sobre el carácter de la plantilla. La fórmula, es evidente, no funciona, y la afición, acostumbrada a grandes logros los tres últimos años, se ha cansado y exige resultados.



