Rusia, último muro para los reyes del mundo
España aspira a su primer título europeo tras cinco finales perdidas


España llega a la final de su Eurobasket como campeona del mundo, con la aureola de equipo ganador, liderada por una generación, la del 80, que se conoce como la de oro. La Selección nada a favor de corriente, juega en casa, ante un rival potente como Rusia, con hambre, unido, bien entrenado, aunque sin la dimensión del español.
Esa inercia que nos sitúa ya en lo más alto del cajón se corresponde con nuestro juego, con nuestro potencial, con un equipo que asombra en la pista y en el vestuario, pero no con la historia de los campeonatos de Europa.
Porque la Selección nunca levantó un título continental. La de hoy será su sexta final, tras las de 1935 (derrota frente a Letonia), 1973 (Yugoslavia), 1983 (Italia), 1999 (Italia) y 2003 (Lituania). Cinco finales perdidas, sólo la escindida Checoslovaquia, con seis, nos supera en este palmarés negro, pero al menos los checos suman un triunfo.
Un reto.
Hoy es el día para hacer realidad el lema de la campaña publicitaria: "Ser español no es una excusa, es una responsabilidad", con los júnior de oro y los Garbajosa, Jiménez y compañía el reto se ve más cerca, al alcance.
Hasta el fútbol, ahora que las comparaciones andan de moda, tiene su título europeo (1964). Aquel gol de Marcelino tumbó a los rusos-soviéticos en el Bernabéu, en Madrid, y hoy queremos comernos a los rusos de Kirilenko, también en Madrid, en el Palacio de los Deportes. Han pasado 43 años, que las comparaciones continúen para bien.
El baloncesto español, como otros deportes, ha arrastrado el sambenito de perdedor durante décadas. Todo empezó a cambiar en 1998, en el Europeo júnior de Varna (Bulgaria). Berni, Cabezas, Navarro, Felipe Reyes, Calderón y Gasol, hoy en esta Selección, ganaron aquel título.
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Y repitieron en el Mundial júnior de 1999. Lograron el bronce en el Europeo Sub-20 de 2000. Navarro, Reyes y Gasol dieron el salto a la absoluta y en 2001, junto a Jiménez y Garbajosa, lucieron el bronce en el Eurobasket de Turquía. En 2003 fueron plata y el año pasado hollaron la cima con el título mundial en Saitama.
Esta generación ha dado una dimensión desconocida a nuestro baloncesto, a los equipos nacionales, y quiere seguir ahí, en la cima. Será su quinta final; ganó tres de las cuatro anteriores. Que tiemble Rusia.



