Argentina logra el pase a los Juegos de Pekín'08 y luchará por el oro
La encomiable labor de un imparable Luis Scola, autor de 27 puntos y 7 rebotes, resultó determinante.
La selección argentina, que contó con un imparable Luis Scola, consiguió el pase directo a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y optará a la medalla de oro del Preolímpico de las Américas tras doblegar a Brasil por 91-80 en semifinales.
La encomiable labor de un imparable Luis Scola, autor de 27 puntos y 7 rebotes, resultó determinante. 'Leandrinho' Barbosa y Álex García fueron los mejores de los suyos, con 16 tantos.
Está claro que Scola llega a la NBA en pleno auge de sus facultades como baloncestista. Dominó el duelo a su antojo, mostró una galería incalculable de movimientos en la zona y se erigió en la figura clave cuando sus compañeros más lo reclamaban.
Segundos antes de empezar el partido, el bloque brasileño formó una piña muy significativa debajo de una de las canastas. El recado era cristalino: dejaban atrás las disputas internas y salían a por todas, pero el plan de Argentina era semejante y no iban a renunciar hoy precisamente a su esquema de juego.
El conjunto de Aluisio Ferreira inició el envite con pasión y entusiasmo, características que no mostró a lo largo del torneo, pero a los cinco minutos recibió una mala noticia: 'Nené' Hilario tuvo que retirarse a los vestuarios con molestias en su rodilla derecha y no volvió a disputar un solo minuto.
Como era de esperar, 'Leandrinho' Barbosa gobernó el navío brasileño con la autoridad de quien se sabe santo y seña de un equipo y, además, sorprendió por su intensidad defensiva.
La primera parte resultó intensa y ajustada; Brasil gozó de pequeñas rentas, pero los nervios, que tenían atenazados a ambos equipos debido al premio que había en juego, actuaron como denominador común.
Una penetración del base ''Marcelinho'' Huertas elevó a ocho la diferencia favorable a los de 'Lula' al descanso (35-43).
El hispano-argentino Luis Scola no tuvo descanso en ese periodo. Su papel ha sido determinante en la magnánima imagen expuesta por su equipo a lo largo de toda la competición y hoy tampoco defraudó.
Apoyándose en su líder y aprovechando el resurgir de Carlos Delfino y Federico Kammerichs, la albiceleste emprendió una remontada que el ala-pívot de los Rockets de Houston se encargó de apuntalar con un lanzamiento de cinco metros (54-53, m.27).
Haciendo honor a la forma de llevar los partidos por parte de la blanquiazul en el torneo, sus jugadores salieron con un ritmo y mentalidad bien diferentes en la segunda mitad.
Los cariocas no supieron reaccionar ante la explosión de calidad de su rival y comenzaron a perder numerosos balones en ataque, algo de lo que supo sacar provecho Delfino, ejemplar al contraataque, para colocar a los suyos con nueve de ventaja al final del tercer cuarto (65-56) tras un parcial de 30-13.
Argentina no ralentizó el ritmo, pero un triple de Silva y un tiro libre convertido por Barbosa apretaron de nuevo las cosas (77-72, m.37).
La presión defensiva en toda la cancha impuesta por Ferreira complicó la salida al campo de ataque a los argentinos pero un providencial robo de balón de Paolo Quinteros devolvió durante unos instantes la tranquilidad al banquillo albiceleste.
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El carácter de ambos equipos salió a relucir en los instantes finales. Álex García encestó desde la personal para ceñir el resultado, Scola asistió con un pase de lujo a Kammerichs y Splitter recogió un rebote para volver a anotar (81-78, m.39).
El resultado estaba en un puño, hasta que Quinteros sacó la varita mágica y enchufó de tres. Scola y Prigioni, emocionados, se fundieron en un abrazo que personificaba la inmensa alegría argentina: los de Sergio Hernández habían logrado su objetivo y pugnarán por el oro.



