La selección fusila a Alemania
Alemania también cayó frente a España en la preparación del Europeo 2007, una cita a la que los campeones del mundo navegan con el rumbo firme y una lista cada vez más larga de adversarios tumbados sobre la lona que, antes o después, ceden al ímpetu español de uno u otro modo, como con los cuatro triples seguidos que sacaron a los germanos de la pista en el último cuarto.

Dirk Nowitzki tenía previsto integrarse a la expedición alemana el día 27, pero el alero de los Dallas Mavericks ha adelantado su presencia con el combinado dirigido por Dirk Bauermann y saltó al parqué de la Fuente de San Luis. Buena noticia para el espectáculo porque los duelos entre él y Pau Gasol se están convirtiendo en uno de los mano a mano estelares del baloncesto continental.
Los equipos, y más los equipos que están llamados a jugarse cosas importantes en el Europeo, nunca enseñan todo su potencial en los partidos de preparación. Esta vez no fue diferente. Ni España ni Alemania exprimieron las fuerzas, pero mantuvieron la tensión que ha presidido sus últimos duelos en competiciones oficiales.
Nowitzki y Pau Gasol intercambiaron varias acciones y varias jugadas de uno contra uno en los dos, aunque ambos adecuaron el nivel de intensidad a la ocasión. Quizá tengan que verse muy pronto con la obligación de dar el máximo y ambos saben muy bien cómo dosificarse.
Intercambio de canastas
Aun así, la batalla anotadora de la primera parte discurrió entre ambos, con siete puntos para el español y doce para el alemán. Entre ellos, sin embargo, se coló otro jugador que, sin hacer tanto ruido, se erigió en uno de los ejes del juego español, Felipe Reyes, que al descanso presentaba una tarjeta de diez tantos.
Los dos seleccionadores, Bauermann en el lado germano y José Vicente Hernández en el local, guardaron cartas conscientemente. Trataron de que evitar que las dos estrellas tuvieron demasiado contacto directo. Reyes se emparejó con Nowitzki de salida, aunque los dos quintetos alternaron constantemente los dibujos defensivos y, tanto en uno como en otro, asomaron diferentes zonas en muchos tramos del choque.
Pepu Hernández, además, volvió a explotar las grandes posibilidades que le ofrecen los doce hombres a sus órdenes y varió el cinco inicial de rutina al dar entrada a Rudy Fernández en el lugar de Juan Carlos Navarro. El alero del Joventut ha ganado peso específico dentro del equipo y es una baza reforzada respecto al pasado Mundial, donde cuajó un excelente papel, con vistas al Eurobasket.
España jugó contra Alemania durante la primera fase de Japón 2006 y ganó por veintiún puntos. En Valencia se pasaron la primera parte a tirones, recibiendo y devolviendo parciales y rachas. En el descanso el equilibrio era absoluto (36-36). Al término, el equipo nacional había sumado otro triunfo claro y amplio.
Los precedentes
La selección española ha protagonizado primeras partes muy parecidas a lo largo de la pretemporada. Luego, en el tercer y último cuartos ha desbordado al rival de turno con un pie en el acelerador para jugar a punta de gas.
Los alemanes, por contra, son ahora mismo más consistentes que Lituania, dos veces derrotada por más de veinte puntos, la República Checa, Portugal y Venezuela, desbancados sin dificultad en las segundas partes de los anteriores amistosos.
Con Alemania las cosas variaron en la forma, aunque no en el fondo porque, al cabo de todo, la diferencia también proclamó a una España superior, si bien un poco más tarde de lo acostumbrado. Mediado el tercer corte nadie ninguna de las dos selecciones había logrado dar un paso al frente (43-42 m.25). La procesión en la cancha si había cobrado mayor temperatura.
A Nowitzki se le pasó la rosca de los nervios en una acción con Felipe Reyes que le costó la falta antideportiva y la recriminación de la grada. Lo cierto es que el alemán es un hombre de carácter fuerte y que, por los motivos que sea, contra España suele calentarse bastante.
Fuera de esa acción puntual, prueba de que estas selecciones pueden jugar a medio gas por encontrarse en fase de preparación pero siempre con mucha tensión, el marcador continuaba muy apretado después de tres periodos (52-49).
El tramo final, decisivo
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España, manejada por Carlos Cabezas, concretó una intentona de ruptura seria al comienzo del corte final. Dos triples de Juan Carlos Navarro forzaron el tiempo muerto germano a siete minutos de la bocina (60-53).
Cabezas emuló al ex barcelonista a la vuelta del parón en la banda y el propio Navarro clavó un tercer triple. En total, cuatro canasta consecutivas desde los 6,25 metros y España, con menos margen de tantos pero con idéntica capacidad de golpeo, abrió por fin el partido y decantó la victoria (66-53 m.34). Van veinticuatro victorias consecutivas, faltan dos amistosos más y las cosas van bien para los campeones del mundo.



