La unidad malagueña de la Selección española


Málaga manda en la Selección campeona del mundo. En la cancha, con Berni y Cabezas; en la enfermería, con Fernando Kiko Lacomba; y en la intendencia con Manolo Rubia, el eterno delegado. En realidad, hay muchos más hilos que unen a la Selección con Málaga. Empezando por su capitán, Carlos Jiménez (jugador del Unicaja), por uno de los ayudantes de Pepu, Rafa Vecina (ex jugador del Caja de Ronda), siguiendo por Jorge Garbajosa (al que en Málaga sentirán como suyo para siempre) y terminando por José Carlos Gaspar, colaborador de la FEB en acciones especiales de marketing. Berni, en su segunda concentración, se congratula de que "Málaga esté tan bien representada. Significa que las cosas se están haciendo muy bien allí a nivel de baloncesto". Cabezas, de Málaga (y no de Marbella, siempre apunta su madre), comparte su opinión. El caso de Lacomba es especial. En realidad, él es fisioterapeuta del Málaga, pero sus excelentes condiciones le permitieron recalar en la Selección de basket. Por sus manos pasa el futuro de Garbajosa, aunque él dice que se limita a hacer su trabajo. El veterano de los malagueños, siempre en un trabajo más anónimo, es Manolo Rubia, eficiente delegado de la Selección y del Unicaja. "Para mí es un orgullo que la Selección se acuerde de mí". Muchos esperaban como agua de mayo que Pepu concediese el descanso para acercarse a Málaga y vivir, aunque sin excesos, la Feria de la ciudad. Es más, no sólo los malagueños de la Selección se pasarán por allí. La expedición es de aúpa.



