El caso Will McDonald destapa errores previos
Cinco jugadores actuaron como europeos sin serlo


El 23 de mayo de 2005 los clubes (ACB), la Federación (FEB) y el sindicato de jugadores (ABP), que amagaba con una huelga, alcanzaron un acuerdo de cupos (mínimo de cuatro españoles seleccionables por equipo) para devolver la paz al baloncesto nacional. Ese pacto, vigente hasta 2008, puede saltar por los aires tras la contratación del estadounidense Will McDonald por el Tau.
El club vitoriano quiere hacerle jugar como europeo por su matrimonio con una española, porque la ley, aunque no posea aún el pasaporte español, le otorga derechos de comunitario. Sin embargo, en el acuerdo del 23-M tanto la Federación como los jugadores creen que quedó claro que el gran objetivo era acabar con las bodas express. Para evitar la trampa de los matrimonios de conveniencia sólo ocuparían plaza de comunitarios los que tuvieran la nacionalidad de un país europeo. McDonald a día de hoy sólo es estadounidense.
Los problemas crecen cuando la FEB asume que desde 2005 ha tramitado licencias como europeos a jugadores en las mismas condiciones que McDonald ahora. En total, cinco. En la 05-06: Fisher (Madrid) y Tutt (Granada). En la 06-07, Barnes (Fuenla), Brown (Murcia) y N'Dong (Unicaja). N'Dong y Barnes, además, tienen contrato para la próxima temporada. Desde la FEB reconocen su error. "Antes del fichaje de McDonald ya avisamos a la ACB del fallo cometido -dice Jesús Bueno, director ejecutivo-. Sólo tramitaremos las licencias que cumplan con lo acordado".
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El máximo es de siete foráneos
El acuerdo de cupos firmado hace algo más de dos años establece que cada equipo sólo puede tener como máximo siete jugadores extranjeros: dos de cualquier país del mundo y cinco europeos, incluyendo a todo el Viejo Continente, no sólo a los miembros de la Unión Europea. Así, cada plantilla estaría formada por un mínimo de cuatro españoles seleccionables (cinco, en equipos de doce jugadores). Además, se consideró como seleccionables a los jugadores nacionalizados que ya estaban en la Liga (Splitter, Scola, Pepe Sánchez...), aunque con la condición de que perderían esos derechos adquiridos si abandonaban la ACB.



