ACB | MMT Estu 73 - ViveMenorca 67

El mejor Jasen devuelve al Estudiantes a la victoria

Alegría ante el ViveMenorca tras siete derrotas seguidas

Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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Costaba poner una sonrisa, costaba porque hacía casi dos meses que el MMT Estudiantes no brindaba una victoria liguera a su afición. Ayer llegó, por fin, tras siete derrotas consecutivas, y se celebró a lo grande, con la hinchada ovacionando a sus toreros y la Demencia volviendo a entonar el hare krishna. En la victoria ante el ViveMenorca, que llegaba a Madrid como colista, tuvo gran parte de culpa Hernán Jasen, que asumió la responsabilidad que alguno había puesto en duda.

Pancho fue el máximo anotador y también el más valorado del partido, pero su protagonismo va más allá de lo que nos sopla la estadística. Por ejemplo cuando, a minuto y medio del final del tercer cuarto, Bazdaric devolvió la iniciativa al ViveMenorca (47-48) y el argentino respondió con un triple y adicional (51-48) que alejaba los fantasmas del Telefónica Arena. Tuvo entonces a Iturbe como mejor aliado; el vitoriano, que reaparecía tras mes y medio de baja, firmó otro triple (54-50) y el Estudiantes pudo así encarar el último cuarto desde lo alto de la escalera.

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McDonald.

Hasta entonces, los baleares habían mantenido el tipo gracias al acierto exterior de Bazdaric (10-15 tras nueve puntos del bosnio) y el aplomo de Clancy en la pintura. Moss también colaboró, pero el resto fue un enorme agujero difícil de tapar por más que Casas se desgañitara desde el banquillo. En el Estu, Nikolic y Garnett naufragaban y Gonzalo Martínez -el más listo no puede pasar por tonto por más que la nave se hunda- era el único que ponía luz al ataque colegial. Luz que lo aclaró todo tras los citados triples de Jasen e Iturbe. La ventaja superó los diez puntos (61-50) y el equipo volvió a correr. De nada valieron los tres triples seguidos de Stojic (llegó a colocar el 71-64) para frenar a un Estudiantes ya desbocado. Un tremendo mate de McDonald cerraba la fiesta. De ahí su celebración: apretó los dientes y brindó su pose más culturista a la grada. Era hora de sacar músculo. Por fin se volvía a ganar.

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