Phil Jackson llegó a los 900 triunfos ante Dallas
"Gracias a los grandes jugadores y equipos que he tenido"


Al frente de Los Angeles Lakers, y ante los Dallas Mavericks, en la noche californiana del pasado domingo, Phil Jackson, el hijo de un predicador evangelista, firmó su triunfo número 900 en la NBA. Lo primero que dijo Jackson: "Esto es un elogio y un tributo a los grandes jugadores y grandes equipos que he tenido, y las grandes temporadas que han sido capaces de darme. Ha sido posible gracias a todos".
La deducción primaria es que Jackson (61 años) no hubiera llegado a esas 900 victorias en 1.264 partidos (mejor promedio que ningún otro técnico NBA) sin tener a Michael Jordan, Pippen y Rodman en Chicago, o Shaquille y Kobe en Los Angeles. El mismo Jackson lo admite tácitamente, pero...
Dallas.
Pero algo hace Jackson, aparte de impartir un aire zen a sus técnicas de entrenamiento (en realidad, el célebre Ataque de Triángulo, el Triple Poste, es una reliquia táctica de su veteranísimo ayudante, el octogenario Tex Winter)...
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Pero algo hace Jackson: se ve claro cuando se repasa el quinteto con el que los Lakers le dieron la vuelta al partido de los Mavericks, que perdían por 68-77 al final del tercer cuarto. Con parcial de 33-21 en el último cuarto, los Lakers batieron por 101-98 al mejor equipo de la NBA, que iba en racha de 13 triunfos consecutivos. En ese parcial, ante Nowitzki&Co. Jackson usó a estos hombres: Smush Parker, Luke Walton, Ronny Turiaf, Sasha Vujacic y, por supuesto, Kobe Bryant. Los Lakers tienen lesionados para largo a sus pivots titulares, Mihm y Kwame Brown. Lamar Odom, su figura de más brillo tras Bryant, lleva casi un mes fuera. Pero, sin usar a Odom, los Lakers van 6-5 y siguen segundos en la Pacific Division, tras los ardientes Suns: algo hará el Gran Jefe Triángulo, apodo que le puso Jeff Van Gundy a Jackson. "Los Lakers son el equipo que mejor pasa en la NBA", dice George Karl.
Lenny Wilkens tiene el récord de triunfos de un entrenador NBA: 1.332. Nelson (1.208) es segundo y Riley (1.165), tercero. Jackson va noveno, cerca de Auerbach y Motta. En ese carisma zen aún flota el aire de Air Jordan.



