"Firmamos volver aquí tras el Eurobasket"
El secretario de Estado para el Deporte inauguró la exposición 'Homenaje al Equipo Nacional Campeón del Mundo' en la Fundación Pedro Ferrándiz. Patrick Baumann, José Luis Sáez, Pepu Hernández, Alejandro Blanco y Mercedes Coghen también quisieron rememorar el oro de Japón.


La niebla era lo único espeso ayer en Alcobendas. Lo demás estaba claro: tocaba celebrar, felicitarnos todos, por el éxito de la Selección española en el Mundial. Han pasado cuatro meses y la fiesta sigue. Ayer, en la Fundación Ferrándiz, donde Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte, inauguró la exposición Homenaje al Equipo Nacional Campeón del Mundo. Y mañana, y el mañana está ahí mismo, en ese Eurobasket que preparamos con toda la ilusión. "Y con ilusión y humildad, todo se puede conseguir". Palabra de Lissavetzky. Y de todos los que ayer brindaron por ese oro que, no sé si es impresión mía, nos ha hecho un poquito más altos.
Se celebraba el éxito de un EQUIPO, así, con las mismas mayúsculas de aquel BA-LON-CES-TO que gritó Pepu a la hinchada. "Son sensaciones vivas y no deja de asombrarme la capacidad de cariño de la afición. Sería injusto que fuera de un modo pasajero, lo importante es que perdure. El éxito deportivo nos ha acercado a la gente. ¡Que les hemos caído bien, vaya!", comentaba Pepu mientras veía la exposición permanente de pintura del Hall of Fame. Pepu es la cabeza visible de esa Selección que no deja de acaparar piropos. Por ejemplo, de Alejandro Blanco, presidente del COE: "Es un éxito del que debemos sentirnos orgullosos. Espero que sirva de empuje para que se repita en otros deportes".
Por lo pronto, lo que todos esperan es que se repita en el Eurobasket. Y la "humildad" es el ingrediente común en la receta para lograrlo. "El Eurobasket no es un niño pequeño respecto al Mundial, porque es una competición en la que nunca hemos sido campeones. Estamos orgullosos de lo conseguido en Japón y el Europeo hay que afrontarlo con la misma humildad, la misma capacidad de trabajo. Disfrutamos de una magnífica generación y, si nos respetan las lesiones, podemos seguir logrando grandes cosas", afirmaba José Luis Sáez, presidente de la Federación Española de Baloncesto, mientras acompañaba a Lissavetzky. "No ha llovido", comentó el secretario de Estado para el Deporte al ver el folleto del Mundial de España-86. Y cinco metros más allá, ante la vitrina con el libro del primer Mundial de la historia (Argentina 1950), preguntó a Sáez: "¿En este no estuviste tú?". "No había nacido", aclaró el extremeño.
En la muestra, fotos, camisetas, medallas y un balón firmado por el Dream Team, ahora con copyright español. "Es que fuimos los mejores. Seguí el Mundial minuto a minuto y en la semifinal contra Argentina casi me da un infarto", reconocía Ferrándiz. De oro en 2006 y de oro las ilusiones para este 2007 que recién ha empezado a botar. Y bota bien. "Firmamos estar aquí tras el Eurobasket", declara Lissavetzky, quien asegura que "conociendo a Pepu, que es un crack, se trabajará a conciencia... y con ese carácter que imprime Estudiantes". Carácter y una forma de ver el baloncesto "enroscada" en Pepu como la bufanda que ayer lucía: "Humildad y respeto a los rivales, ésa es la filosofía. Eso, y mucha ilusi ilusión, que no tensión". Sabe que les van a exigir en el Eurobasket de este verano, escala hacia Pekín y sus Juegos. En chino también piensa Alejandro Blanco: "Soy optimista: 2007 es el año más importante del ciclo, en el que se cerrará la clasificación olímpica en muchos deportes y el de la gran inversión". Sueños olímpicos como el de Mercedes Coghen, consejera delegada de Madrid 16, que ha empezado el año con agujetas. "Corrí la San Silvestre, me dieron el 16 y me apunté, pero al día siguiente...". Ahora toca mudanza -"entre mañana y pasado me traslado a Cibeles, nueva sede del Ayuntamiento"-, pero el viernes las citas en rojo aguardan en la agenda: "Quiero reunirme con las federaciones, también con Samaranch y sacar a concurso público el logo de la candidatura para que los ciudadanos se sientan partícipes del sueño olímpico". Partícipes de un sueño como el que empezó en Saitama y del que aún no nos hemos despertado. Dulce sueño.
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El detalle
Las camisetas de todos los jugadores campeones del mundo, firmadas para la Fundación Ferrándiz, decoraban las paredes de la exposición.



